Narrado por uno de mis
“gargantas profundas”. El proyecto Apolo fue una farsa. Razones
(algunas):
1ª.- En el viaje de ida
hacia la luna, la nave Apolo 11 fue acompañada por diferentes
luces. Buzz Aldrin, uno de los astronautas, lo reconoció
públicamente en octubre de 2005. El estado de ánimo de los
astronautas se alteró considerablemente.
2ª.- No tomaron tierra
en el lugar previamente establecido. El intento de alunizaje se
repitió tres veces. Una gran roca demoró el alunizaje.
3ª.- Armstrong y
Aldrin, muy alterados, tuvieron que ser calmados. NASA mintió,
afirmando que a esa hora (23.23), los astronautas habían
iniciado su primer almuerzo sobre la superficie lunar.


Armstrong, Collins y Aldrin, en 1969. Los mismos
astronautas, treinta años después.
4ª.- A las 04 horas,
cuando habían conseguido tranquilizarlos, un potente foco
iluminó el módulo de alunizaje y provocó otro ataque de
nervios, especialmente en Armstrong, que comenzó a gritar: “¡Nos
espían!...¡Nos espían!...¡Quiero salir!”
La misión estuvo a punto
de ser abortada. Houston hizo lo imposible para calmarlo.
Oficialmente -según NASA-, “entre las 04 y las 07 horas,
Armstrong y Aldrin tomaron un refrigerio”.
5ª.- Armstrong estuvo
muy cerca de la parada cardíaca.
PD.- Era el comienzo de la
gran mentira. A su regreso, los astronautas permanecieron tres
semanas en el Laboratorio de Recepción Lunar de Houston,
relatando, con detalle, cuanto vieron. Fueron sesiones cerradas
y secretas.

Armstrong (izquierda) y
Collins. Nunca dijeron la verdad. Estaba y está
terminantemente prohibido.

En el círculo rojo, lugar del
alunizaje del Apolo 11. En el recuadro, en rojo, lugar donde
se estrellaron o alunizaron varios de los Apolo, Luna y
Surveyor. (Foto: NASA)











Fotos: NASA.