INFORME BROOKINGS

     NASA (es decir, los militares norteamericanos) han negado siempre lo aquí expuesto.

     Todo empezó con una fecha clave: 4 de octubre de 1957. La antigua URSS (actual Rusia) logró situar en órbita el “Sputnik 1”, el primer satélite artificial de la Tierra. Giraba alrededor del planeta en 95 minutos. El éxito soviético puso muy nerviosos a los militares norteamericanos.

En abril de 1958, la USAF (Fuerza Aérea Norteamericana) establece el borrador de un plan que se llamaría “Apolo”.

1 de octubre de 1958: se crea, oficialmente, la National Aeronautics and Space Administration (NASA).

2 de enero de 1959: la sonda soviética “Lunik 1” se aproxima a la luna y se sitúa en órbita solar. Se obtiene fotografías de la superficie lunar.

12 de septiembre: la sonda “Lunik 2” fotografía la superficie lunar antes de impactar en las proximidades del cráter Autolycus.

4 de octubre: el “Lunik 3” envía a la Tierra un total de 937 fotografías de la superficie lunar, incluida la cara oculta. En ellas aparecen imágenes de unos extraños edificios y un avión de la segunda guerra mundial, intacto.

17 de noviembre: la CIA consigue sustraer un total de 32 fotografías tomadas por la sonda “Lunik 3” en las que se ven los edificios en ruinas y otras extrañas formaciones artificiales. Los militares norteamericanos quedan conmocionados. Se acelera un plan, altamente confidencial, para pisar la Luna.

Enero de 1960: NASA presenta ante el Comité Científico del Congreso USA el plan decenal (1960-1970), con un presupuesto que supera los 20.000 millones de dólares. Entre las previsiones figura la posibilidad de colocar un ser humano en la Luna. Los militares no informan sobre las imágenes sustraidas a la KGB soviética. El plan de NASA es acogido con frialdad. La financiación corre peligro.

1 de julio: El Marshall Space Flight Center (“MSFC”), el centro más importante de experimentación e investigación USA pasa a formar parte de NASA. Lo dirige Wernher von Braun. Los militares informan a von Braun sobre las fotografías secretas robadas a los soviéticos.

17 de noviembre, jueves: nueve días después de ser elegido presidente de los Estados Unidos, Kennedy se reune con la cúpula militar de NASA. Los militares presionan para lograr la financiación y muestran a John Kennedy algunas de las imágenes de los edificios en la Luna. Kennedy, impresionado, accede a impulsar la financiación, con la condición de que la noticia de los edificios se haga pública. Los militares rechazan la propuesta del presidente. Finalmente, tras una tensa reunión, se llega a una solución de compromiso: un organismo competente, y neutral, evaluará la idea de hacer pública la noticia. En último caso, si prosperase la postura de dar a conocer la existencia de los  referidos edificios en la superficie lunar, la noticia sólo podría materializarse tras el regreso de los astronautas de la Luna. Kennedy aceptó. Ni una sola de las imágenes quedó en poder de la Casa Blanca.

John F. Kennedy, durante el histórico discurso del 25 de mayo de 1961.  El presidente estaba dispuesto a hacer pública la noticia de los edificios fotografiados en la Luna. Fue su sentencia de muerte.

30 de noviembre: la Institución Brookings, con sede en Washington D.C., inicia los trabajos de evaluación, que son concluidos el 18 de abril de 1961. NASA presiona hábilmente y consigue que la prestigiosa Institución Brookings se incline, sutilmente, hacia el “no”: “…las reacciones de la humanidad (ante una posible realidad extraterrestre) son impredecibles… los individuos cambiarían para siempre y sus valores sociales serían socavados”. Uno de los párrafos, en la página 215 del informe, es altamente revelador sobre las presiones de los militares: “Mientras que encuentros cara a cara no ocurrirán dentro de los próximos 20 años (1961-1981) (a menos que su tecnología esté más avanzada que la nuestra, calificándolos para visitar la Tierra), artefactos dejados en algún punto en el tiempo por estas formas de vida podrían ser descubiertas a través de nuestras actividades espaciales en la Luna, Marte o Venus

25 de mayo de 1961: Kennedy pronuncia su célebre discurso, en el que anima al pueblo norteamericano a emprender la aventura del espacio, y situar a un hombre en la Luna antes de que acabe la década. Kennedy conoce el informe Brookings, pero tiene sus propios planes…

22 de noviembre de 1963: el presidente John F. Kennedy es asesinado en Dallas. La conquista de la Luna siguió adelante. Las ruinas fueron filmadas y, posteriormente, destruidas. Los militares no permitieron que la noticia saliera a la luz pública. Los motivos del asesinato de Kennedy nunca fueron aclarados.

 

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