La policía conversa con J.J. Benítez (de espaldas).
 

SEGUNDO INTENTO DE SECUESTRO EN MÉXICO


El 12 de marzo (2014) volamos del DF mexicano a la ciudad de Guadalajara, también en la républica de México.

Me hallaba en plena presentación de "Estoy bien", mi libro número 57. Días antes había atendido a los periodistas en la ciudad de Mérida, en Yucatán, y presentado dicho libro en la Feria Internacional que patrocina la Universidad de Mérida. La noticia salió en buena parte de la Prensa.

Pues bien, a eso de las nueve de la noche del miércoles 12, tras aterrizar en Guadalajara, nos dirigimos al hotel Demetria, en pleno centro de la ciudad. Al día siguiente presentaría "Estoy bien" a la Prensa y a los lectores.

Nos dieron la habitación 202.

Blanca y yo nos encontramos en una habitación muy linda, pero con una cama demasiado pequeña. Y solicitamos al hotel que nos cambiaran de habitación.

Así lo hicieron.

Y nos trasladaron a la 801.

Estábamos cansados y solicitamos la cena en la habitación.

Y a las 22 horas, cuando me disponía a cenar, sonó el teléfono.

Alguien que se identificó como el gerente del hotel, proporcionándome el nombre y dos apellidos (uno de ellos recuerdo que era Zúñiga), me comunicó lo siguiente:

-Señor Benítez, no se alarme. Le comunico que un operativo policial está registrando el hotel, a la búsqueda de unos elementos del crimen organizado...

Quedé perplejo.

Y prosiguió:

-Por su seguridad, señor Benítez, debe hacer las maletas y bajar a recepción... Les trasladaremos a otro hotel...

Traté de pedir explicaciones, pero el supuesto gerente no lo permitió, y añadió:

-Ahora le paso al comandante de la Policía que está llevando a cabo el operativo, para que le informe. Por favor, responda a sus preguntas...

Y me pasó con un sujeto especialmente agresivo.

-¿Se llama usted J.J. Benítez?

Respondí que sí.

-Por su seguridad, responda a mis preguntas...

Y empezó a plantear numerosas preguntas sobre mi trabajo, mi procedencia, la estancia en México y, en especial, sobre mi teléfono celular.

Me incomodó el tono. Como digo me pareció agresivo e impropio. Y le insinué que esos asuntos había que plantearlos personalmente.

El individuo insistió, solicitando una y otra vez el número del móvil.

Me negué a seguir la conversación y colgué.

Acto seguido entré en contacto con la gerencia del hotel y comprobamos, perplejos, que el gerente era una señorita.

Llamé a la policía y, al bajar a recepción, verificamos que todo era falso. No había tal operativo policial ni tampoco registro alguno.

Cuando se personó la policía en el hotel nos explicaron que con toda seguridad, habían intentado secuestrarnos. El método era conocido: llamada a la habitación, presionándonos para que desalojáramos el hotel. Si hubiéramos llevado a efecto el traslado nos habrían interceptado y secuestrado. Obviamente, alguien estaba al tanto de nuestra llegada.

El 8 de octubre de 2013, el grupo musical "Delorean", de Zarauz (Guipúzcoa), fue secuestrado en México siguiendo el mismo procedimiento.

En averiguaciones posteriores pude saber que la llamada telefónica había sido hecha desde Monterrey. Duración: 8 minutos. Así consta en la computadora del hotel. Hubo una segunda llamada, procedente de Guadalajara, también a la habitación 801, que me pasaron. Duración: 26 segundos.

Computadora del hotel "DEMETRIA", en la que constan los números a la habitación 801.

En otras palabras: las amenazas se produjeron en una llamada desde Monterrey, pero otros individuos estaban al tanto, en la ciudad de Guadalajara.

Cuando intenté averiguar quién había recibido y pasado la llamada a mi habitación, "nadie sabía nada"...

Se trata del segundo intento de secuestro, en México. La primera vez fue en Puebla. En este caso, la seguridad abortó el intento.

No es cierto, por tanto, como se dijo en la Prensa, que hubiera sufrido un intento de extorsión. Nadie me pidió dinero. Fue peor...
 

      

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