
El investigador y
escritor, Juan José Benítez, afamado
internacionalmente, manifestó a este diario que
Algeciras y diversas zonas del Campo de Gibraltar y
del propio Estrecho son zonas denominadas calientes
en cuanto al avistamiento y el contacto con objetos
voladores no identificados de procedencia
extraterrestre. Benítez narró determinados
avistamientos que confirmados.
“Toda la zona
de Algeciras es muy ‘caliente’ para el fenómeno
OVNI”
J. J. Benítez —Periodista y
escritor—
domínguez saucedo/algeciras
Desde hace más de
treinta años, el popular escritor y periodista Juan
José Benítez, conocido entre el público por su firma
de J. J. Benítez, viene investigando el fenómeno
OVNI en el Campo de Gibraltar, una materia en la que
es un experto y que le ha reportado el
reconocimiento mundial. El investigador atendió
atentamente las preguntas de este diario en un local
del centro de la ciudad.
—¿Qué le ha llevado a
investigar en el Campo de Gibraltar el fenómeno
OVNI?
—En esta zona, las personas que más han
investigado el tema OVNI son, fundamentalmente,
Andrés Gómez Serrano y José Antonio Caravaca, que
son excelentes investigadores, de los mejores de
Europa. Ésta, no sabemos por qué, es una zona muy
caliente. En toda la zona de Algeciras y de la costa
hay casos desde tiempo inmemorial de aterrizajes,
descensos de tripulantes, encuentros con ellos,
secuestros... Todas las clases sociales se han visto
implicadas en el avistamiento de estos objetos.
Desde policías, sacerdotes, estudiantes, amas de
casa… Por qué. Quizá porque está Gibraltar ahí al
lado, que es una zona militar, conflictiva, difícil,
complicada… todas las razones pueden ser
verosímiles.
—¿Cuáles son los
casos en la zona que más le han llamado la atención?
—Es muy difícil escoger. Pero yo recuerdo un caso
que ocurrió entrando en Algeciras, cerca de Pelayo.
Ahí, hace ya unos veinte y muchos años, hubo un
descenso a plena luz del día de una nave, y una
persona, un vecino de esta ciudad iba con su
furgoneta en dirección a Cádiz y se percató de la
existencia de esa nave, a la izquierda de la
carretera nacional, en un terreno inclinado, y el
hombre tuvo la curiosidad de detener la furgoneta,
bajar, cruzar la carretera y acercarse a un pequeño
muro que todavía está, donde observó escondido un
aparato típico, con una cúpula, unas patas y unas
ventanillas como ojos de buey desde los que
observaban unos individuos de aspecto humano con una
especie de uniformes. Él intentó encender un
cigarrillo y el mechero no le funcionó. Estuvo allí
unos minutos, y finalmente se marchó. Y él contaba
como, en la nave, vio unos símbolos, unas letras.
—Los escépticos
suelen esgrimir que las personas que avistan siempre
son de bajo nivel cultural...
—Eso no es cierto, lo que pasa es que eso es
falta de información. Yo conozco, concretamente en
Algeciras, personas que tienen un nivel cultural
alto, que tampoco tiene por qué ser importante. Lo
importante es que digan la verdad y que sean buenos
observadores. Yo recuerdo un caso de unos policías
que estaban haciendo vigilancia cerca del puerto y
observaron un objeto enorme que pasó por la
vertebral de ellos con una especia de hache en la
panza. Luego regresó ese objeto. Llegó hasta
Gibraltar y volvió. Hay otros muchos casos de gente
muy preparada, como ingenieros. Estamos engañados en
el sentido de que, cuanto más culta sea una persona,
menos va a mentir, y eso no es cierto.
—¿Cuál es la
conclusión de sus investigaciones?
—Yo llevo 35 años investigando, y tengo dos o
tres certezas sobre el fenómeno OVNI, el resto son
dudas y especulaciones. Las certezas son que es
real, que es un fenómeno real, que existe, y que no
son humanos. Es decir que los tripulantes o las
civilizaciones, que son muchas, que pueden estar
ocupando esas naves o esos objetos, no son de aquí,
y la tecnología es extraordinariamente avanzada
respecto a la nuestra, que no podemos ni soñar con
esta tecnología, y que, por supuesto, no parecen
agresivos.
—Usted también
investigo un caso de un cazador en El Cobre...
—Ese caso es de los primeros que investigué yo en
esta zona. Era un piloto que estaba de cacería, y
por la noche, vio un resplandor, una luz, y él se
acercó, y vio un objeto posado muy cerca del suelo,
grande, ovoide, y este hombre estuvo mucho tiempo
sin hablar del tema. Al final, por una serie de
circunstancias me lo comentó, y yo entiendo que fue
real. Y en esa misma zona, un poco más abajo, hacia
Getares, hubo un médico que también a plena luz del
día, estaba dando un paseo en moto por la zona, y
vio cruzar por delante de él un ser muy extraño que
él, al principio, lo identificó con un simio, pero
luego se pensó como médico que no era un mono, pero
desapareció en la espesura. Bajó de la moto, y al
lado, en un acantilado, estaba una nave posada, a la
cual le hizo una fotografía. Ese es otro testimonio
de los que yo entiendo como más interesantes.
—Usted también ha
documentado casos de abducciones, ¿no?
—Los casos de abducciones o secuestros son más
complicados, porque exigen una mayor investigación
de mucho más rigor, pero no son infrecuentes. Yo
tengo en mis archivos un catálogo de 800 secuestros
en todo el mundo. Digamos que merecen cierta
confianza. Familias enteras, gente con o sin
vehículo. Yo recuerdo un funcionario de La Línea que
venía por la carretera nacional antigua con su
furgoneta y tuvo un percance, un encuentro que se
interpretó como un secuestro porque apareció en otro
sitio con la furgoneta. Inexplicable. Él no podía
entender cómo había recorrido ese espacio de
kilómetros en tan poco tiempo.
—En estos casos se
debe enfrentar siempre a la incredulidad de la
ciencia...
—Lo que diga la ciencia, a los investigadores
serios y de campo no nos preocupa excesivamente,
porque la ciencia no investiga este fenómeno.
Entonces es muy fácil hablar, y es muy fácil
pontificar y matizar. Lo que hay que hacer es salir
al campo e investigar, y eso la ciencia no lo hace
por otra serie de razones que no vienen al caso. El
criterio de la ciencia, para mi, es absolutamente
ninguno respecto de su validez, lo mismo que el
testimonio de personas de mala fe o que simplemente
no tienen información.
http://www.publicacionesdelsur.net/diarios/cadiz/faro/index.shtml
11-Feb-2007