El autor de Caballo de
Troya presentó 101
lecciones de vida
dedicadas a su nieto
De la mano con Frasquito
es un testamento moral
de quien se dedicó a
investigar lo
inexplicable
MICHELLE ROCHE RODRÍGUEZ
mroche@el-nacional.com
Vete a ver qué es esto",
le dijo Alfonso Ventura,
el redactor en jefe de
la Gaceta de Bilbao, a
J. J. Benítez, una
mañana de 1972.
Lo había mandado tras
una noticia insólita: la
supuesta aparición de un
ovni en la provincia
española. "Me impactaron
los testimonios de las
personas humildes que
habían visto un objeto
extraño posarse en una
escuela", explica el
escritor 30 años después
del acontecimiento que
marcó su profesión.
Ése no fue su único
encuentro "del tercer
tipo". En menos de diez
años hubo dos más: uno
ocurrió en Perú, donde
el autor dice haber
visto una "astronave" y
el otro en Inglaterra,
cuando asistió a la
ponencia de unos
científicos que
analizaron la sábana
santa de Turín.
"Yo estaba apartado de
la Iglesia Católica.
Había perdido el interés
en Jesús, pero los
científicos hablando de
una imagen que no tiene
explicación racional me
dejaron perplejo".
Era la época de la
dictadura derechista de
Francisco Franco y esos
temas no eran bien
vistos. "Me puse a
investigar todos los
casos que podía, porque
me interesaban y en el
periódico nadie quiso
hacerlo".
En 1978 se alejó de
forma definitiva del
periodismo y desde
entonces se concentra en
sus raras
investigaciones.
"Dedicarme a publicar
libros era tener un
futuro incierto, porque
no se sabía si uno podía
vivir de ese tema. Tuve
la oposición de todo el
mundo, empezando por mi
familia. Pasé años
duros", dice Benítez,
que a la postre tenía
cuatro hijos.
Se comprometió con la
editorial Plaza & Janés
a terminar cinco libros
en un año, por un sueldo
miserable, sin cobrar
derechos de autor. Tan
duro era el trabajo que
sólo alcanzó a terminar
cuatro. Pero sus ventas
fueron altas y le
perdonaron.
Planeta terminó por
ofrecerle un contrato
más justo, dos años
después. "Pero seguí en
números rojos, porque
Planeta te da un
anticipo mensual a
cuenta de la meta de los
libros.
Las cosas no mejoraron
hasta 1984, cuando
apareció el primer
Caballo de Troya". Así
nació el autor de
bestsellers y las
cuentas por pagar se
hicieron menos
apremiantes.
Equino de batalla. De
aquella vieja imagen de
la sábana santa, Benítez
ha publicado ocho libros
en los que la historia
de Jesús se cuenta a
través de las
investigaciones de un
periodista y unos
científicos
norteamericanos que
viajan al pasado.
Los títulos que integran
Caballo de Troya son:
Jerusalén, Masada,
Saidan, Nazareth,
Cesárea, Hermón, Nahum y
Jordán.
El primero desagradó a
los ejecutivos de la
editorial, que
propusieron quitarle 400
páginas. Pero él se
opuso. Al final, los
lectores probaron su
devoción y hoy esta
serie ha vendido entre 5
y 6 millones de copias
en el mundo, según
cifras del autor.
En la actualidad, este
prolífico escritor tiene
una bibliografía de 51
títulos y tiene otros 4
en el congelador. Aunque
todavía no le pone fecha
a la publicación del
tomo final de la serie
Caballo de Troya,
anuncia que en febrero
terminará una nueva obra
de 500 páginas. Ésta
será la historia de un
individuo que vive entre
sueños y no se lleva
bien con la realidad.
"El lector no sabrá
discernir cuál es la
ficción y cuáles son los
sueños. Pero, para mí,
el reto era personal: en
este libro alcancé las
mil metáforas", explica
Benítez.
Ahora se encuentra de
visita relámpago en
Caracas, donde bautizó
anoche su último libro:
De la mano con
Frasquito, una colección
de anécdotas y
enseñanzas que escribió
en dos meses. En esta
publicación el autor
resume su filosofía de
vida para su primer
nieto. "Este libro me
ayudó a volar, porque no
estaba sujeto al rigor
del dato investigativo.
Hice una lista de temas
y reflexiones más o
menos claras y me puse a
escribir".
Son cosas de la vejez,
porque el éxito
editorial que va a
caballo un día se
percató de que había
llegado al sexenio y
todavía le quedaban
batallas por contar.
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