Resumen:
Del análisis efectuado de los negativos remitidos, se comprueba que sobre ellos no se ha llevado a cabo ninguna manipulación fraudulenta y las anomalías que presentan y que aparecerán en los positivos que de ellos se obtengan, han sido producidas ocasionalmente y no afectan al tema sobre el que tratan.

B.- Segunda hipótesis: Originalidad de los objetos fotografiados.

Poder demostrar que los negativos fotografiados se han obtenido directamente de la realidad y que no son un fruto de reproducción de otros positivos fotográficos o de montajes artísticos, es prácticamente imposible porque la película es fotosensible en un plano (imagen bidimensional) que se impresiona por la luz reflejada del objeto que se fotografía, ya sea este de dos o de tres dimensiones.
Si se rechaza, siguiendo un ánimo escéptico, que las imágenes de los negativos remitidos son el reflejo de una realidad y se supone que es un trabajo de composición, cabría estudiar este supuesto sobre unas nuevas hipótesis de trabajo.

1ª.- Montaje de imágenes. Sobre una reproducción del paisaje, se añaden imágenes (dibujadas o fotografiadas) del OVNI, para después ser fotografiada la composición preparada.
2ª.- Imagen fundida de dos negativos. Efectuadas fotos directas, por un lado de la realidad (paisajes) y de otro de dibujos sobre un fondo monocromático y claro ("OVNI"), se puede obtener un positivo único, en el que se recojan fundidas las imágenes de cada uno de los negativos obtenidos.

A) Desarrollo del estudio sobre montaje de imágenes.

a)Si se cuenta con una ampliación fotográfica de un paisaje sobre el que se hayan adherido nuevas imágenes y este conjunto se hubiera fotografiado de nuevo para conseguir un negativo que disimulara la manipulación hecha, podría haberse recogido en el nuevo encuadre algún extremo o borde rectilíneo del positivo matriz, lo que no existe en ninguno de los fotogramas remitidos. Este elemento, en caso de haberse hallado, sería demostrativo de fraude. Tampoco supone gran dificultad evitar fotografiar los bordes, sino todo lo contrario, ya que se consigue fácilmente reduciendo el campo de encuadre.
b) Por otra parte, es frecuente que un positivo fotográfico sufra en su manejo erosiones o lesiones como las que se exponen en la fotografía nº 19.

Si de un positivo con este tipo de deterioro se obtiene un negativo, este registrará la lesión y en una proyección del mismo aumentada de 8 a 10 veces, o examinada por transparencia (diascopia) con estos aumentos o más, debería poder comprobarse la existencia del fraude, lo que en este caso no ha sido posible determinar. Hay que hacer constar, que algún deterioro de los referidos, podría quedar camuflado en la zona que reproduce el campo y haber pasado desapercibido.

c)Si sobre el positivo fotográfico del paisaje, se incorpora por adhesión una nueva imagen sobre un soporte de cierto grosor (papel fotográfico, cartulina, etc.) y de bordes recortados, es muy probable que se produjeran, al ser fotografiado el conjunto, figuras de contornos duros, con fuerte contraste de grises, en contraposición de los de tonalidad progresiva, como ocurre en cualquier caso de los negativos que se estudian. Estos contrastes, en realidad provendrían de sombras marginales, producidas por el borde opuesto del soporte añadido, respecto a aquel que se encuentra próximo a una única fuente luminosa (ver Figura nº 2). Si se utilizaran dos fuentes de luz situadas en línea, pero una a cada lado de la cámara, frecuentes en los equipos de reproducción fotográfica, o bien una luz ambiente, los contrastes o sombras quedarían muy mitigados (Figura nº 3). 

Figuras 2 y 3

 

d) Sobre un positivo del paisaje, se incorpora una imagen proyectada por transparencia. En este caso, la fotografía que se obtuviera del montaje, no acusaría los contrastes de los bordes y por tanto no se podrían encontrar indicios fiables de la posible manipulación o montaje fraudulento. Este trabajo presentaría el inconveniente de tener que manejar positivos muy amplios, para recibir por proyección (diapositiva) otra imagen proporcionalmente muy reducida.
Cabe también suponer una maniobra inversa, o sea, sobre un dibujo de fondo claro en el que estuviera reproducido un OVNI, se proyectaría (diapositiva) el paisaje, para después fotografiar este conjunto. Este supuesto sería de más fácil realización y hecho con algún cuidado, no podría detectarse la manipulación en el negativo obtenido.

B.- Desarrollo del estudio sobre obtención de un positivo, por fusión de imágenes de dos negativos.

Esta técnica se utiliza para producir diseños, crear imágenes "fantasmas", añadir una imagen a otra, etc. A este procedimiento se le conoce como "positivado por combinación de negativos".
Consiste en superponer dos negativos de forma que de ellos se obtenga un sólo positivo. Puede hacerse en "sandwich" (1) o sea, superponiendo los negativos, de forma que las emulsiones estén en contacto, o bien uno sobre otro (2) en contacto el envés y revés respectivo. También puede hacerse pasando en primer lugar a un papel-copia la imagen de un negativo y a continuación, sobre el mismo, la del segundo (montaje).
El ejemplo que se expone ha sido hecho por el procedimiento (2), o sea, superponiendo dos negativos. El primero (a) es una puesta de sol (foto. 20) y el segundo (b) de un árbol (foto.21). La superposición nos da el positivo (c) mezcla (foto.22). Si se sometiera a examen el positivo (c), sin conocer la existencia de dos negativos u otros datos objetivos, tal como el paisaje real, sería prácticamente imposible descubrir la manipulación y ofrecer una conclusión inequívoca. Tengase en cuenta que el montaje en color podría aportar alguna "sospecha", por el cruce de tonos cromáticos, lo que se oculta de forma irremediable en trabajos en blanco y negro, pues no se pueden separar los "grises".

Fotografía nº 20.- Puesta de sol (a)

 

Fotografía nº 21.- Arbol (b)

 

Fotografía nº 22.- Montaje (a + b)

 

Resumen
En el caso que nos ocupa, se nos ofrecen unos negativos que en sí mismos (soporte) no aparecen signos de manipulación fraudulenta, pero no puede descartarse o dejar de sospechar sobre la posibilidad de que se hayan obtenido por medio de una "manipulación" técnica o montaje.

5.2. Impresiones marginales de los negativos.

Aunque la observación que a continuación se detalla, se expone en este párrafo del informe, fue detectada en el examen preliminar de los negativos, por lo que quizás hubiera haber constado con anterioridad, no obstante, la conclusión inequívoca obtenida, hizo que perdiera su prioridad cronológica.
Se trata de que en la zona marginal de los negativos, o sea, en los bordes superior e inferior en que se encuentran practicadas las perforaciones o ventanas que facilitan el arrastre y dirección de la película, aparecen reproducciones parciales de otras ventanas (V), y sobre todo, fracciones del paisaje (P), que nunca deberían haber llegado a formarse. Véase a titulo de ejemplo la fotografía n0 23, obtenida del cliché completo n0 24-24A. Esto hizo sospechar que los negativos facilitados, pudieran ser copias "por contacto" de otros.

Fotografía nº 23.- Reproducción del clisé nº 24 completo. Reproducciones del "paisaje" (P) y de ventanas (V).

 

a) Reproducción de Ventanas.

Explicamos brevemente como se realiza una copia "por contacto".
En un cuarto oscuro se sitúa sobre un plano una película virgen y sobre ella el negativo matriz. A continuación se da luz, lo que hace que la película virgen (internegativo) recoja la imagen de la matriz, invirtiendo los claroscuros. Una vez revelado, se utiliza como matriz, en una operación similar a la anterior, obteniendo con ello una nueva reproducción, que será fidedigna de la primera matriz, o sea, habremos conseguido unos negativos-copia de los originales.
Las marcas de luz (V),observadas en los negativos remitidos, han sido producidas por otras ventanas, lo que permiten suponer que los negativos, no fueran originales sino reproducciones de otros, obtenidos "por contacto" y que por no haber cuidado en hacer coincidir las referidas ventanas de los negativos matriz, con las del internegativo, se habría producido un paso de luz, del que quedaría constancia en dicho internegativo. Otro tanto ocurriría si el desplazamiento, o no coincidencia de ventanas, hubiera ocurrido entre el internegativo y su filme copia. No obstante, esto no es así porque si se hubieran superpuesto aleatoriamente dos filmes, el desplazamiento que acusan unas ventanas se debería haber producido en las contiguas, tal como se reproduce en las fotografías nº 24 y 24 bis, muestras de los experimentos realizados en nuestro laboratorio. El que esto no se aprecie en los negativos estudiados, obliga a desechar la hipótesis de "negativos-copia".

Fotografía nº 24: imagen de ventanas (i) por desplazamiento de los orificios de la MATRIZ y del INTERNEGATIVO (muestra de laboratorio).

 

Fotografía n 24 bis: marcas marginales en las películas (m).

 

También, debería ocurrir que en los bordes de los negativos-copia, queden reproducidas las referencias de los negativos-matriz (marcas y números de orden). Ver en fotografía nº 24 bis, las marcas de : KODAK, SAFBTY FILM, nº 19 A.
En los negativos remitidos, no aparecen más referencias, que las propias originales. Después de plantear varias hipótesis, cuyas soluciones dieran una respuesta clara y convincente sobre la cuestión planteada (esclarecer el origen de las imágenes referidas), la única válida fue la de que, una vez impresionados una serie de negativos del filme, sin haber rebobinado el carrete para dejarlo recogido en el chasis, se abrió la máquina a la luz y se cerró rápidamente.
A continuación, para apoyar sucesivas explicaciones se expone la fotografía nº 25, en la que se puede ver una máquina fotográfica abierta y sin carrete. 

Fotografía nº 25.- Cámara abierta. 

 

En ella, destacamos como zonas de interés:
1.-Hueco para la instalación del "chasis", portacarrete.
2.-Rodillo de enganche de la película.
3.-Rodillo guía que con 2, forma el conjunto de arrastre. Ambos tienen resaltes que se introducen en las ventanas marginales de la película.
4.-Guías de la película, para que no sufra desplazamientos que "desencuadrarían" los fotogramas.
5.-Placa que por compresión sobre las guías, mantiene la película extendida y plana, conformando así el "plano de enfoque".
6.-Ventana de encuadre, que permite la impresión del negativo. (Ver también foto-grafías nº 26 y 27). Sus limites son a, b,c y d. Sus dimensiones son ac= 24 mm, cd= 36 mm.
7.-Ver fotografías 26 y 27 en ellas se señalan las:

- Guías e.-Impiden que el negativo se desplace en sentido vertical, hacia arriba o hacia abajo.
- Guías L-Sirven para que la película quede apoyada en sus extremos distales (zona de perforaciones en forma de cuadros), y obligada por la placa 5 (foto.nº 25) para que se forme un plano perfecto.
- Resaltes t (foto.nº 26).-Sirven para una vez introducidos en las ventanas perforadas de la película, tirar de ella y guiarla, cuando se acciona el mecanismo de arrastre. 

Fotografía nº 26: Ventana de encuadre (abcd). Dientes de arrastre (t).

 

Fotografía nº 27: Detalle de la ventana de encuadre, con sus límites, con el obturador abierto. 

 

Volviendo a la hipótesis de que la máquina se abre de forma imprevista, ocurre que la luz impresiona el negativo, dejando "veladas" las zonas desprotegidas (foto.nº 28) que son, la superficie rectangular (A) y la parte enrollada (E) al rodillo de arrastre.

Fotografía nº 28.- Cámara con carrete, sin rebobinar

 

Si consideramos que el enrollamiento del filme sobre sí mismo (E) conforma un imaginario cilindro, en caso de una apertura accidental del cuerpo de cámara, sólo recibe luz la capa exterior del mismo, pues la zona interior queda cubierta, en parte por las paredes del receptáculo de alojamiento. Por otra parte, las capas más internas, quedan protegidas por las exteriores, o sea, que la luz incide con más intensidad en las áreas del negativo próximas a la generatriz más externa del cilindro y en las capas más externas de la espiral.
En la fotografía núm 29, se expone a titulo de ejemplo, una de las experiencias efectuadas, explicándolas a continuación:
Se ha introducido una película en una cámara y se ha impresionado completa, fotografiando un objeto (fachada y ramaje). Sin rebobinarla, se abre la cámara y se vuelve a cerrar. Posteriormente, se rebobina el filme, se revela y a continuación, se obtiene por contacto un positivo (Fotografía 29), en el que fraccionadamente, en bandas, se exponen los fotogramas y que naturalmente son consecutivos.
Como puede observarse, hay zonas absolutamente veladas, y otras que lo son en menos intensidad y menos superficie.
Como es lógico la veladura, afecta tanto a la zona marginal de las ventanas (ZMV), como a la imagen impresionada del objeto (IIO) y así lo evidencian los fotogramas: 27, 26, 25, y 24. Se puede observar como una veladura, afecta a un área muy estrecha en el 23 y a una zona amplia del 22, pero en éste, ya se puede apreciar el objeto (fachada-ramaje). A partir de aquí, ya solamente afectan las veladuras a la zona marginal de ventanas, en los fotogramas: 21, 20,19, 18, ligeramente el 17, y un poco más el 16, quedando sin velar los quince fotogramas siguientes. 

Fotografía nº 29: Reproducción en positivo de una película en la que se abrió la cámara estando el filme sin rebobinar.

 

Pero aquí, hay que llamar la atención en el sentido de que los fotogramas 21 al 16, que presentan veladuras en los bordes de las ventanas (ZMV), no han sido afectadas, de forma apreciable, las imágenes del objeto contenido en el negativo. Esto tiene una explicación que se condensa en los siguientes puntos:

1º.-EI paso de la luz por las ventanas de arrastre es libre, sin interferencias, no así por la zona central, que como es lógico el material fotosensible opone cierta resistencia al paso de la luz.
2º.-La luz que llega a los fotogramas más internos es difusa y como tal, incide sobre los negativos ya expuestos, lo que se traduce en definitiva, como si el fotograma hubiera sido sobreexpuesto (mayor diafragma o más tiempo de exposición que el necesario).
3º.- No se producen imágenes superpuestas porque la zona de negativo que recibe la luz al abrir la cámara, no tiene "enfocada" sobre sí ninguna imagen, pues las de los fotogramas superpuestos, de los que podría ser "copia", aunque tuvieran configuradas imágenes concretas, éstas desaparecen como tales al velarse completamente la zona en las que estuvieran.

Por todo, los cuerpos centrales de los negativos situados en las capas más internas de la espiral, quedan protegidos de la luz, y no tanto, en la zona impresionable de sus bordes (ventanas).
La forma en que aparecen las veladuras de las ventanas, confirma que el orden cronológico en que se realizaron los fotogramas coincide con el que se deduce de la propia película (12, 19, 21, 23 y 24).
Otra suposición de la formación de las imágenes "ventana", podría tener su fundamento en que cuando no funciona o no existe la placa 5 (ver fotografía nº 25), el carrete puede quedar curvado (tendencia procedente de la deformación ocasionada por su almacenamiento en el chasis), y como consecuencia de ello, no se apoyarían las zonas marginales en las guías, lo que podría crear veladuras en esta zona. Ahora bien, las veladuras no tendrían perfectamente definida la marca de la ventana y además, y muy importante, el motivo fotografiado aparecería desenfocado en la zona central, lo que no ocurre y por tanto hace que se desestime el supuesto explicado.


Resumen:
Así pues, queda demostrado fehacientemente que el hecho de que aparezcan en los negativos objeto de estudio, imágenes de ventanas de arrastre, éstas proceden del propio negativo y no provienen de otro matriz que pudiera haber sido utilizado en una manipulación de copia o reproducción.

b) Reproducción del paisaje en la zona exterior del negativo.
Los cinco negativos objeto de examen, tienen entre algunas ventanas inferiores, unas imágenes que corresponden, inequívocamente, a zonas del mismo paisaje que se impresionó en el negativo correspondiente.
Después de varios supuestos, en los que se incluía algún tipo de manipulación en laboratorio, por ejemplo, proyecciones de otros negativos o diapositivas, se llega a la conclusión de que estas imágenes se producen, simultáneamente con la impresión del tema que ocupa la parte inferior del negativo (campo de hierbas).
Se demuestra esta deducción por lo siguiente:
Sobre una transparencia de acetato(T. A.), se escriben con diferentes tintas los bordes de las imágenes marginales impresionadas en los negativos, que reproducen en los positivos 30, 31, 32, 33 y 34.

Con tinta NEGRA, los del negativo 12.
Con tinta ROJA, los del negativo 19,
Con tinta VERDE, los del negativo 23 (sólo el límite a , pues el resto coincide con los bordes definidos procedentes de 12 y 19).

Estos positivos se han obtenido en la procesadora de color, HOPE 2000, al objeto de que el tiempo de exposición, la intensidad de la luz y el tiempo de revelado del papel fuera exactamente controlado. Las actividades manuales propias de un laboratorio RIN, pueden introducir alguna modificación imperceptible, pero trascendente en el resultado final.
Las imágenes basales de los negativos, aparecen con formas diferentes entre ellas y se debe, fundamentalmente, a la posición que ocupan respecto a los bordes de la ventanas con las que coinciden. En la comparación por superposición que se efectúe entre las imágenes manuscritas del ACETATO con cada positivo, se puede advertir plena concordancia.
Anteriormente se ha expuesto, que los negativos eran originales, o sea, no eran copias por contacto de otros, puesto que se han obtenido en una cámara fotográfica.
Pues bien, las dos condiciones anteriores, negativos originales e imágenes basales coincidentes, determinan sin duda, que dichas impresiones anómalas eran recogidas por los negativos en la zona marginal debido a un deterioro en el cuerpo de la cámara.
Este deterioro, consiste en una grieta (G), situada debajo de la guía (f) del cuerpo de la cámara (fotg.nº 35) con la que se obtuvieron los negativos.
De otra forma, no tendrían por qué coincidir en su ubicación, las imágenes basales entre sí y respecto a los límites del cuerpo central de los negativos.
En las fotografías 30 a 34, se puede observar como las imágenes basales más perceptibles, coinciden en el tema central de su negativo respectivo, así como en la intensidad luminosa del mismo, circunstancia ésta, muy cualificadora, de que cada imagen marginal se impresionó simultáneamente con la del tema principal.

Transparencia:

 

 

Fotografías nº 30 a 34

 

Fotografía n º 35.- Detalle de cuerpo de cámara. 

 

Sobre la misma trasparencia (T.A.), se marcan puntos concretos del borde de los negativos, consistentes en deformaciones, suciedad, defectos de construcción en las esquinas, etc, particularidades éstas, que resultan ser signos de individualidad, que pueden utilizarse para identificar la máquina en la que se obtuvieron los negativos. Por otra parte, estos signos conducen a la deducción de que la referida máquina estaba muy descuidada, con lesiones y es de baja calidad.

Resumen:
Los negativos, han sido hechos en una misma máquina, y no son copias por contacto. La máquina tiene propiedades de baja calidad y características de estar descuidada.

5.3. Examen de la LUMINOSIDAD.-

5.3.1. La Luminosidad de los NEGATIVOS.
En una reproducción simultánea por contacto, de los cinco negativos se observa que la impresión de la luz ambiente es variable (fotografía nº 36).
Con el objeto de verificar que las diferencias no sean debidas a las manipulaciones llevadas a cabo en el laboratorio, se obtiene otro positivo, simultáneo y por contacto, modificando aleatoriamente las posiciones relativas entre ellos, obteniendo así la fotografía nº 37. 

Fotografía nº 36: Exposición simultánea por contacto de los NEGATIVOS.

 

Fotografía nº 37: Exposición simultánea, por contacto de los NEGATIVOS. 

 

Del estudio de los dos positivos (36 y 37) se deducen:
a) Que los negativos, 12 y 19, están más "cortos' de luz que los tres restantes, o sea, que si se operaba en las mismas condiciones de diafragma (d) y tiempo de exposición (t), la luminosidad ambiente, era menor en 12 y 19 que en el resto. Esta diferencia de luminosidad habría que atribuirla a un oscurecimiento de la luz solar (nubes). A esto cabe oponer que en el cielo fotografiado no hay nubes, por lo que resulta lógico desechar esta hipótesis.
b) Si la cámara fuera automática y se usa en esta disposición, la acción fotómetro-diafragma, puede introducir contraste entre la zona de grises (campo de hierbas) y la zona clara (cielo), pero ello conllevaría a que serían más contrastadas las zonas en cada negativo (campo oscuro-campo claro), pero no influiría en la diferente "iluminación" de los negativos. Así pues, tampoco esta hipótesis es aceptable.
Hay que pensar por tanto, en que la diferente "claridad" de los negativos entre sí, se debe
a) Operaciones del usuario con diafragma y/o obturador, o
b) trabajar con luces artificiales.

Desarrollo de la hipótesis en su conjunto a) y b) y resultado.

Las condiciones de la cámara (calidad y estado de uso), ponen en duda la capacidad de poder efectuar delicadas maniobras de control de luz (fotómetro, diafragma, obturador, sensibilidad del filme). No obstante y supuesto que se pudieran hacer, hay un punto de difícil explicación, y es que en el negativo 19, hay dos zonas-izquierda (1) y derecha (D), de muy diferente luminosidad (ver fotografías nº 36 y 37).
Esto no cabe atribuirlo a la luz ambiente (luz solar, con o sin nubes). Habría que atribuirlo a que este negativo, ha sido obtenido en un proceso, en el que en algún momento se ha utilizado luz artificial y la zona D, ha tenido menos iluminación que la I. Algo semejante ocurre, aunque con menor intensidad en el negativo 12.
No cabe atribuirlo a la influencia de haber abierto la cámara, con el negativo sin rebobinar, porque precisamente estos negativos 12 y 19, no presentan veladuras en las imágenes veladas de las ventanas, que aparecen con nitidez en 23 y 24, por lo tanto no sufrieron las consecuencias de la apertura indebida.
Por otra parte, los negativos 21, 23 y 24, tienen un nivel superior de luminosidad que los 12 y 19, y aquellos entre sí por este orden, 21 más que 23 y éste más que 24. Esta deducción es objetiva pues se extrae del examen de los positivos elaborados simultáneamente y por contacto, de los negativos objeto de examen.


5.3.2. Luminosidad de los OBJETOS.-

Observando, los pilares de las lindes, (A y B) en la fotografía 38 (reproducción del negativo 23), se obtiene que la cara a recibe más luz (brillo) que la b (sombreada). Imaginando la dirección de la luz, en sentido próximo a la perpendicular de la cara a del poste, el OVNI, tiene una iluminación concordante con la del poste, en cuanto a zonas iluminadas (reflejan luz) y zonas oscuras (no reciben luz directa). Lo mismo se aprecia en el negativo 24 (ver fotografía nº 34). 

Fotografía n º 38: dirección de la luz.

 

Otro tanto cabría decir, respecto a lo que se observa en el negativo 21 (fotografía nº 39), o sea, que existe concordancia en zonas de diferente intensidad luminosa.

Fotografía n º 39: dirección de la luz.

 

Esta coincidencia, en cuanto a la existencia de zonas de diferente nivel de luminosidad, también se observa en la fotografía nº 40, del negativo 12. En el edificio, la torre tiene bien determinada la dirección de la luz.
Y también se marca para la zona de la derecha (edificio), aunque pudiera ser que la casa estuviese pintada de color claro o blanco, lo que induciría a error en la interpretación. No obstante el poste A, deja marcadas las caras a y b con diferente intensidad de reflexión de luz. 

Fotografía nº 40: dirección de la luz.

 

Al examinar las imágenes del negativo 19, (fotografía 41), es incongruente la luminosidad del OVNI respecto a cualquier objeto fotografiado.

Fotografía n º 41: dirección de la luz.

 

Veamos:
a) Si la dirección de la luz, fuese sensiblemente perpendicular a la cara a del poste A, (postes en forma de prisma cuadrangular), la zona X del OVNI, tendría que ser sensiblemente más oscura que la d.
b) Si la dirección de la luz, es sensiblemente perpendicular a la cara b del poste (cara oscura), o sea dirección cb, el OVNI, tendría su parte fotografiada, en contraluz, o sea que aparecería con una imagen en un grado de oscuridad elevado, lo que no ocurre, y se observa muy contrastada su superficie con la imagen oscura central y concordante con la claridad del cielo.

No se observan sombras de los objetos fotografiados, sobre el suelo, por ejemplo la procedente de torre eléctrica, postes, árboles, etc, no obstante, las caras de los postes de las lindes si son útiles para poder deducir la dirección de la luz, aunque no de manera exacta, sino simplemente de orientación.

Resumen. -
Hay dos deducciones objetivas, que permiten entrar en sospecha de posibles manipulaciones fraudulentas, obtenidas del análisis de la luminosidad de los negativos:
lº) Que el negativo 19, presenta signos de haber sido obtenido a través de una serie de operaciones en las que en algún momento se utilizó luz artificial.
2º) En el negativo 19, no existe coherencia entre la luz que refleja el OVNI y la que reflejan los postes del campo.

5.4.- Marcas y señales en los negativos.

En los positivos obtenidos de los negativos nº 12, nº 23 y nº 24, aparecen unas imágenes anómalas que a continuación se describen:
En el positivo procedente del negativo nº 24, en la esquina superior izquierda, aparece una marca ajena al paisaje. Examinado directamente el negativo, se puede comprobar cómo existe, en el lugar referido, una lesión (1), causada por rozamiento, que alcanza a la emulsión y que al eliminar ésta en el área rozada deja trasparente el celuloide o sea, sin grano, lo que origina en los positivos una imagen o señal peculiar extraña al paisaje. En las fotografías nº 42 y 43 se ofrecen detalles de la lesión.

Fotografía nº 42: Negativo 24. Lesión (l).

 

Fotografía nº 43: Detalle de la lesión (negativo 24).

 

Otro tanto ocurre en el negativo nº 23, precisamente en una zona similar.
Sin embargo, en el negativo nº 12, las imágenes que transmite a los positivos que de él se obtienen (marcas en esquina superior izquierda), no son producto de lesión. En las fotografías nº 44 a nº 46, se puede comprobar cómo existe una absoluta continuidad en el grano de la emulsión y por tanto no existe lesión por rozamiento.
La imagen hay que atribuirla a un conjunto de brillos y sombras captado por el negativo ajeno al tema fotografiado. Es muy probable que este negativo se haya obtenido de una fotografía, sobre la que obrase un cristal, para mantenerla en razón del peso del mismo perfectamente aplanada.
Es quizá, el signo o indicio que más fuerza aporta para admitir que los negativos estudiados, no ofrecen imágenes reales, sino las conseguidas a través de un proceso de laboratorio.

Fotografía nº 44: Imágenes (a y b) en negativo 12.

 

 

Fotografía nº 45: Detalle de la imagen a en la que se aprecia la continuidad del grano. r= rayaduras en la cara opuesta. Luz diascópica.

 

Fotografía nº 46: Detalle de la imagen b es la que se aprecia la continuidad de grano. Luz diascópica.

 

5.5.- Comentarios al informe "Análisis Infográfico del Material Ufológico" (AIMU).

En el informe AIMU, se explica que la línea que aparece en un negativo (que por otros estudios se definió como un "elemento sustentador del objeto-ovni" ) se define como un "rayo" emitido por el OVNI.
Pues bien, examinada esa zona del negativo 24 y reproducida en las fotografías nº 47 a 50, no se observa ninguna imagen fotográfica de "elemento sustentador" o "rayo", o sea, que dicha imagen haya sido definida en el negativo por la reacción de los halogenuros del material sensible con la luz. Sin embargo examinando el negativo con luz rasante, se puede observar como existe una lesión o rayadura (l.r) en el negativo (fotografías 47 y 48) que coincide exactamente con la supuesta línea ("rayo de luz" o "hilo").

Fotografía nº 47: El supuesto elemento radiente o hilo no es otra cosa que una lesión en el negativo.

 

Fotografía nº 48: Ampliación de lo recogido en Fot. 47.

 

Fotografía nº 49: Grano de la zona de "rayado".

 

Fotografía nº 50: Grano de la zona de "rayado" . 

 

El hecho de que en el AIMU, se haya reproducido una imagen rectilínea, que confunde al especialista que hizo el informe, tiene una sencilla explicación. Los "escáner", envían la señal "leída" al detector, por medio de un rayo (luz o láser), que incide previamente sobre la muestra. Esta "lectura" o incidencia del rayo sobre la muestra es oblicua con lo cual puede interferir (captar) directamente la rayadura o lesión (l.r.), o una sombra de la misma (s.l). En cualquier caso, el escáner registrará una línea, que el terminal impresor reproducirá, y que los expertos deben averiguar o deducir su origen sobre el objeto (negativo). Estos equipos no son mas que transmisores de imágenes sin más beneficios que la posibilidad posterior de "manipular" las señales digitales que almacena.
Si ante esta observación, se hubiera examinado el propio objeto, o sea cada negativo, no la imagen obtenida, se habrían evitado errores sobre los que se estructuran teorías subjetivas, o se desechan realidades que pueden conducir a investigaciones provechosas.
Concretando, sobre las particularidades más subjetivas, que pueden inducir a error, del informe AIMU y con las que no estamos de acuerdo resaltamos:

Página 5 segunda.- Teniendo en cuenta que el cliché nº 1 es una reproducción del nº 2.(Incierto absolutamente)
Página 8.- supuesto "....el material ha sufrido una fuerte radiación aún sin definir ". (Carece de objetividad).

Plan variaciones de vuelo. - Nuestro comentario es, respecto a lo que se explica en AIMU, que se desconocen parámetros de situación y de referencia topográfica, en una palabra de posición relativa entre objetos. No se puede olvidar que la fotografía traslada la imagen tridimensional a una bidimensional, como si se tratara de una proyección, en el mejor de los casos ortogonal, perdiéndose por tanto, el parámetro de "fondo". Cualquier cálculo que se haga no pasa de ser una especulación, pues implica definir dimensiones, que en el negativo no tienen determinación. Hay que decir que el único método útil, para poder establecer dimensiones en cuerpos volumétricos, o en el espacio, solamente se puede conseguir por fotogrametría, técnica que no explicamos por no venir al caso, pero que permite reconstruir volúmenes a partir de dos imágenes fotográficas obtenidas con técnicas estereoscópicas, nunca con una sola fotografía.
Volviendo al particular, de que en el negativo nº 24, se observa una raya que, al parecer, ha sido interpretada malintencionadamente, como la imagen de un "elemento sustentador" que sujeta al "OVNI", la conclusión del AIMU en su apartado "Reverse de un elemento receptor/emisor visible en la parte más alta del objeto", dice :
"Se ha definido como un elemento radiante o detector situado en la parte superior del objeto, indetectable por sistemas convencionales, pero existente al estar configurado dentro de la propia imagen ". Nuestra opinión es que se trata de una conclusión ilusoria, osada y fraudulenta de principio a fin, impropia de alguien que se tilde o alardee de utilizar la ciencia o tecnología científica.

Observada con el equipo óptico descrito al principio de nuestro informe, la zona de negativo en que el OVNI ofrece para AIMU, una vez "escaneado", un "elemento radiante", se puede comprobar en las fotografías 47 y 48, como en esa zona del negativo, existen un sinfín de lesiones, entre ellas una rectilínea (l.r.) que se extiende desde el borde del encuadre basta la imagen del OVNI. En ambas fotografías, pero con más nitidez en la 48, pueden observarse las sombras de las lesiones (s.l.). Observada la misma zona, con luz transmitida o diascópica, enfrentando a la óptica, consecutivamente, cada una de las caras (brillo y mate) del negativo, se obtiene el resultado de que el "grano" no ha sufrido lesión, pues no se observa alteración en su homogénea distribución (ver fotografías 49 y 50), por lo que en la obtención de positivos fotográficos no se observa el surco o rayadura. El "elemento radiante" o "elemento sustentador" indetectables no son más que una lesión del negativo o tal vez su sombra.

5.6.Otras observaciones.-

a) Cálculos métricos: Podrían llevarse a cabo cálculos métricos, sobre los objetos reproducidos, pero para ello se necesitarían datos muy exactos obtenidos del propio terreno, así como de las características del objetivo de la cámara.
Estas comprobaciones matemáticas tendrían como fin, verificar si el objeto desconocido (OVNI), ofrece dimensiones constantes, pues en caso contrario, determinaría que sería el producto de una manipulación en la que no se habría cuidado este extremo. En caso de que el tamaño resultara aceptablemente constante, tampoco resolvería la duda sobre la veracidad o autenticidad de los hechos que se deducen del trabajo efectuado con los negativos.

b) Testigos oculares: Por otra parte, si el "avistamiento" del objeto fotografiado no fue sólo del fotógrafo, sino de otras personas o si existe algún registro en alguna entidad pública o privada de la presencia del objeto, a la muestra fotográfica habría que concederla un margen superior de credibilidad respecto al que, de por sí misma, ofrece.

6.- CONCLUSIONES.

A la vista de cuanto antecede, resulta consecuente concretar el estudio en las siguientes conclusiones:

1
º)-Los negativos remitidos y examinados, no contienen indicios de haber sido manipulados.
2º) Son originales en cuanto a que han sido obtenidos en una misma máquina fotográfica, la cual no es de buena calidad, ni estaba en buen estado de uso. Es muy probable que con el carrete impresionado y sin rebobinar, se abriera la máquina, lo que originó veladuras, visibles en los negativos.
3º)-No aparecen señales inequívocas de que los negativos examinados sean producto de montaje o cualquier manipulación fraudulenta. No obstante, en razón de la no concordancia en la luminosidad entre los negativos y entre los objetos fotografiados, así como la aparente iluminación artificial en el negativo 19 y unas imágenes anómalas (brillos y sombras) en el negativo 12, no se descarta la duda de que su elaboración haya sido fraudulenta.
4º).-La supuesta línea recta, que puede aparecer en las reproducciones del negativo nº 24 que alguien, maliciosamente, considera o define como "un elemento sustentador del OVNI" y en el "Análisis Infográfico de Material Ufológico", lo interpretan como un "elemento radiante indetectable", no es más que la reproducción de una rayadura que sufre el negativo. Planteado en la Macaroba, elaborado en Madrid, donde fue concluido el día 30 de Diciembre de 1.996.

 

ALGUNOS INEVITABLES COMENTARIOS

* En mi opinión, una de las conclusiones clave de la Guardia Civil es que en los negativos del ovni de Valderas "no existe hilo alguno o elemento sustentador". Los "informes" (?) de Poher y Spaulding, por tanto, no son válidos. Los expertos de la Jefatura de Criminalística utilizan una interesante expresión para definir la intencionalidad de los "informes" (?) en los que se apoyan aquellos que niegan la autenticidad del suceso : "maliciosamente".

* Yo mismo pude verificar en los laboratorios de la Guardia Civil la realidad de los numerosos surcos o rayaduras que cruzan los negativos en todas direcciones. Pues bien, sospechosamente, la GSW fue a escoger la rayadura "más adecuada" a sus maliciosos propósitos: una que, por azar, parte en vertical desde el ovni hacia la zona superior de la fotografía. ¿Por qué no estudiaron igualmente los supuestos "hilos" que aparecen a derecha, izquierda o en la parte inferior del ovni?. En este caso, por el "hilo" muere el pez...

* Me pregunto qué sesudas y científicas "argumentaciones" presentarán ahora los intoxicadores de turno. Recuerdo, por ejemplo, las palabras vertidas (el término más exacto sería "vomitadas") en el I Congreso Nacional sobre Pseudociencias (Zaragoza 1993) por uno de estos supuestos "investigadores científicos" en relación a las imágenes de San José de Valderas. El tal Gamez decía textualmente:
"... Los análisis de las fotografías demostraron que la "nave interplanetaria" de San José de Valderas era un plato de plástico suspendido por un hilo (Spaulding y Adrian 1978)... Todos estos puntos flacos fueron sistemáticamente ignorados por los apóstoles de la ufología espectáculo... Sin embargo, el tiempo, una vez más, ha dado la razón a los escépticos".
¡Que Santa Lucía le conserve la vista!

* Por supuesto, el hecho de que no exista "hilo" alguno en los negativos de Valderas no significa que dichas imágenes sean genuinas. Los expertos de la Guardia Civil Española lo dicen con idéntica claridad. Hay otras formas de trucar fotos. Pero esta, obviamente, es otra historia que requiere nuevas investigaciones. Aquí, de lo que se trataba, era de evaluar las "argumentaciones" en las que se fundamentan algunos para descalificar el caso Valdera.

 

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