DIEZ AÑOS DESPUES...

El caso "Conil", en definitiva, al menos en lo que al buque cablero se refiere , parecía zanjado. No hubo confusión alguna por parte de los testigos. El Monarch - insisto - se encontraba esa noche del 29 de septiembre de 1989 a más de cincuenta kilómetros al Oeste de la playa de Los Bateles. Pero, como decía, el "lado oscuro" de la ufología no descansa. Y diez años después - en mayo de 1999-, volvió a la carga.
En esa primavera, en su numero 303, la revista "Karma-7" ( dedicada a los enigmas y misterios ) publicaba una mezcla de artículo-entrevista, con un total de cinco páginas, en el que afirmaba sin tapujos que "no hubo extraterrestres en Conil". El trabajo aparecía firmado por Josep Guijarro, director de la referida revista.
Confieso que al leerlo fui pasando del sonrojo a la risa. Pero no caí en la trampa. No respondí a la burda provocación. Eso, en suma, era lo que pretendía el señor Guijarro. Días después coincidí con él en Madrid y se lo dije claramente : " Josep, esta vez te han tomado el pelo... En su momento, cuando haga pública parte de lo que he investigado sobre los sucesos de Conil, te darás cuenta."
Y añadí, en presencia del editor y propietario de "Karma- 7", que nos acompañaba en la entrevista:
"Ese periodismo no es ético. Es basura. No puedes permitir que se difame a las personas. Y mucho menos sin contrastar previamente las informaciones".
Pues bien, ahora es el momento de sacar a la luz parte de lo que llevo investigado sobre el asunto "Conil". Un caso que, por supuesto, no he abandonado y que, como imaginé desde un principio, es más complejo de lo que suponía.
Pero antes, por aquello de la objetividad, bueno será que reproduzcamos - íntegramente - las cinco páginas de "Karma-7". He aquí el curioso "informe" (?) que sustenta el artículo-entrevista y que le fue proporcionado a Guijarro por un viejo e ínclito conocido : Angel Carretero, uno de los "geifos".
 

 

¿ RACIONALIZAR ?

Pasemos ahora a comentar el trabajito de marras...
Refiriéndose a Carretero, el señor Guijarro asegura que fue el primero en recibir las críticas por su empeño en racionalizar el extraño suceso. Primera manipulación. Las críticas jamás fueron hechas por el siempre loable intento de racionalizar algo. Las críticas surgieron como consecuencia, precisamente , de todo lo contrario. Racionalizar significa "reducir algo a conceptos racionales". Y "racional", por su parte, equivale a algo que tiene relación con la razón. Lo que no es "racional" es pretender que los cinco testigos de Conil confundieran los ovnis con las luces de un barco que se encontraba en esos momentos a más de cincuenta kilómetros de la playa. Y lo que tampoco es de recibo -o conforme a razón- es que los jóvenes vieran buzos donde no los había, por no seguir con el resto de las ya conocidas "irracionalidades" vertidas en su día por los "geifos" y Cuadernos de Ufología...
No me cansaré de insistir en ello: la negación a ultranza, sin pruebas, es tan anticientífica como lo contrario.



LA PRUEBAS

En ese mismo e inicial párrafo, Guijarro lanza otra peligrosa afirmación :

" Ángel Carretero posee ahora las pruebas que dan una nueva interpretación al caso de los humanoides de Conil y las ha querido compartir con nosotros ".

¿ Pruebas ?. ¿ Qué pruebas?
La respuesta aparece algunas líneas más adelante:

" Según la exhaustiva investigación de Ángel Carretero aquellas luces próximas al horizonte eran, en realidad, las del buque cablero de bandera británica C.S. Monarch, que desde el 24 de septiembre y hasta final de mes, realizaría los sondeos de la ruta submarina TAT 9 en aguas jurisdiccionales españolas. Así lo acreditan los documentos del Ministerio de Asuntos Exteriores que reproducirnos en estas páginas ".

Curioso. Diez años después, el "Geifo" cambia algunas de las afirmaciones que figuran por escrito en el "informe" (?) de 1989. En aquella época dijeron : " El fin de semana comprendido entre el viernes 29/09/1989 y el domingo 01/10/1989, el "C.S. MONARCH" se encontraba en la mar frente a las costas de Conil realizando trabajos diarios y nocturnos con apoyo desde tierra. En la operación se contó con la ayuda de buzos con base en dicho buque... ".
Como digo, curioso. Muy curioso. Ahora, en 1999, el buque ya no estaba "frente a las costas de Conil", sino "próximo al horizonte". En otras palabras, entre seis y ocho millas de la playa. O lo que es lo mismo, a más de diez kilómetros.
Naturalmente, en esta nueva entrega, el "GEIFO" se guarda muy mucho de mencionar a los "buzos con base en dicho buque". En 1989, como se recordará, era otra de las afirmaciones clave... Ahora, sospechosamente , el Monarch ya no tenía buzos.
¿ Y de dónde puede proceder este súbito y sutil "cambio" en las apreciaciones del "lado oscuro" ?. El asunto no tiene desperdicio y constituye un claro "aviso a los navegantes". En mi libro "La quinta columna", como ya expliqué, se daba cuenta de dos hechos que han obligado a la referida "rectificación" de los "geifos". Por un lado, el capitán Simkins aseguraba en su carta que el Monarch no disponía de buzos. Más adelante, al dar las coordenadas del cablero, este investigador proporcionaba otro "detalle" que no pasó "desapercibido" para estos "racionalistas" : la línea del horizonte, con la mejor visibilidad, se encuentra a ocho millas. ! Que casualidad !. Tras la aparición de dicho libro, el GEIFO modifica sus apreciaciones iniciales. Pero sus torcidas intencionalidades van más allá, mucho más allá, como iremos viendo. Ejemplo : si el GEIPO hace suya la afirmación del capitán Simkins: "el Monarch no dispone de buzos". ¿ Por qué ignora el dato clave que facilita Simkins ? ¿ Por qué no reconoce que el buque se hallaba a más de cincuenta kilómetro de la costa ?. No, eso no interesa. Eso sería rectificar y aceptar que en Los Bateles pudo darse un fenómeno ovni.
Pero vayamos a lo que importa. ¿ Pruebas?. ¿ Pruebas de que las luces vistas por los testigos eran las del Monarch?. Para Guijarro, al parecer, está clarísimo : " Así lo acreditan los documentos del Ministerio de Asuntos Exteriores que reproducimos en estas páginas".
La verdad es que, cuando uno lee dichos documentos, no sabe si reír o llorar. He aquí los mencionados textos:

Documento de la Armada Española.

 

Documento del Ministerio de Asuntos Exteriores.

 

En el primero, procedente de la Armada Española, el señor Carretero recibe una "larga cambiada". Allí, obviamente, no tienen ni idea de lo que pregunta.
En el segundo, remitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores Español, tampoco aparece la posición del cablero en la tarde-noche del 29 de septiembre de 1989. Después de una larga relación sobre notas y comunicaciones oficiales, el Ministerio, sencillamente, confirma lo que todos sabíamos: que el barco inglés estaba autorizado a trabajar en las aguas jurisdiccionales españolan a partir del 24 de septiembre. Y en el colmo de la manipulación, el señor Guijarro acompaña la fotografía del Carretero con el siguiente pie: "A la izquierda, el investigador Ángel Carretero muestra los documentos que acreditan la presencia del barco en Conil ".
¿ En Conil ? Absolutamente falso. Una cosa son las aguas jurisdiccionales y otra muy distinta la costa de Conil. Seamos serios. Uno de los documentos sí acredita que el Monarch estaba autorizado a navegar en aguas españolas a partir del 24 de septiembre. Pero ¿ dónde dice que en la noche del 29 se hallaba frente a la playa de Los Bateles ?.
La manipulación - insisto - por parte del "lado oscuro" resulta tan clara como grotesca.

Pero la cosa no quedaría ahí. "Karma - 7 ", y en especial su director, seguirían cubriéndose de gloria...
Veamos.
A unos cinco o seis centímetros de aquellos "gigantes sin rostro" - prosigue el artículo - apareció entonces una luz blanco-azulada del tamaño de una pelota de tenis ".
El error no tiene mayor importancia - fueron cinco o seis metros - pero proporciona una idea del escaso rigor que destila todo el reportaje.
Algo más adelante, el miembro del GEIFO insinúa qua la pareja observada por los testigos, y que terminó dirigiéndose al pueblo, bien pudo tratarse de una de las muchas parejitas que frecuentaban dicha playa en la oscuridad. Pero oculta un "detalle" importante ¿ a quién pertenecen las enormes huellas - de casi medio metro de longitud - que aparecieron en el lugar y en el camino tomado por el hombre y la mujer ?.

Reproducción de las huellas y esquema de la distribución de las mismas.

 

 

Y prosiguen los errores. Graves errores...
Carretero afirma que los cinco jóvenes estaban muy predispuestos y que acudían allí desde finales de agosto para observar raras luces que sólo ellos decían ver. ¿ Sólo ellos ? ¿ Y qué decir de ese matrimonio que a las 23.30 horas de esa noche del 29 de septiembre se cruzó en el centro de Conil con dos individuos de unos dos metros y medio, enfundados en extraños "monos" negros y que caminaban como robots ?.
Pero hay más testigos. Testigos y testimonios que haré públicos "en su momento"... Ahora, lo que interesa, es seguir comentando el increíble artículo de "Karma-7".



EL CAPITÁN SIMKINS

Y llegamos a otro sustancioso capítulo: el del capitán Simkins. Las palabras de Guijarro o de Carretero - tanto monta... - me llenaron de asombro :

"... tras algunas gestiones, Juan José Benítez logró contactar con el capitán del buque, el señor J.A.B. Simkins, quien le dijo que el 29 de septiembre de 1989, el Monarch se hallaba a treinta millas al oeste de Sancti Petri, es decir, a 55 kilómetros de la playa de Los Bateles... ".

La torpeza y la maldad se combinan aquí a partes iguales.
¿ Cuándo he dicho yo que Simkins fuera el capitán del Monarch ?.
Al "geifo" le vendría muy bien una vuelta a la Enseñanza Primaria. La alusión al citado Simkins fue extraída, obviamente, de mi libro "La quinta columna" ( página 285 ). Leamos atentamente el párrafo en cuestión:

" El 24 de Julio de 1990, en respuesta a mis requerimientos, el capitán J.A.B. Simkins - Dios le bendiga - me proporcionaba la siguiente y rotunda información : " el 29 de septiembre de 1989, la posición aproximada del Monarch era 36º 23' N y 06º 44' W."

El tal Carretero, salta a la vista, no sabe leer..., o algo peor. Sí, torpeza y maldad. Torpeza porque el "geifo" da por hecho algo que no figura en ninguna parte. Maldad porque, basándose en mi supuesto error, intenta desprestigiarme una vez más publicando, incluso, el listado en el que aparece el nombre del que fue capitán del buque cablero... Y se pregunta, triunfante : " ¿ Quién era entonces el capitán Simkins al que el periodista navarro consultó ?
Sencillamente, como puede verse en la carta remitida por Simkins, éste, en esos momentos, era Presidente y Jefe Ejecutivo de la compañía "BT Marine", propietaria del Monarch. En otras palabras : alguien con la suficiente autoridad y conocimientos como para facilitar la información que solicitaba...
EI lamentable "patinazo" de Carretero - y de Guijarro - sería más que suficiente para dudar de sus investigaciones y, en especial, de su honestidad. Pero lo que fui descubriendo haría palidecer el incidente "Simkins"...



SIGUE LA MANIPULACIÓN

Los siguientes párrafos publicados en "Karma-7" son, igualmente, un ejemplo da manipulación informativa. Veamos:
En referencia a las coordenadas facilitadas por el capitán Simkins, el "geifo" dice:

"La información se contradice con los avisos conservados en al Instituto Hidrográfico de la Marina, que textualmente aseguran que entre el 24 y 30 de Septiembre se efectuaron trabajos de sondeo para el establecimiento del cable submarino T.A.T-9 por el buque oceanográfico "CS Monarch" en aguas territoriales españolas próximas a la playa de Conil".


¿ Dónde está la contradicción ?. Los "avisos a los navegantes" -publicados en su día en "La quinta columna" -, y concretamente el editado el 9 de septiembre, especifica que los trabajos de sondeo se efectuarán "en aguas territoriales españolas próximas a la playa de Conil" y a lo largo de una semana. Y así fue. Pero el término "próximas " es muy relativo. En ocasiones, el Monarch se acercó a la referida playa y en otras, por supuesto, aún permaneciendo "próximo", se encontró a decenas de millas. 

Los mencionados "avisos a los navegantes".

 

 

Pero el "geifo", ladinamente, esquiva esta obviedad y trata de hacernos comulgar con ruedas de molino. ¿ Qué tiene que ver lo anunciado por el Instituto Hidrográfico de la marina con la posición exacta del cablero en la noche del 29 de septiembre de 1989 ?.
Acto seguido - en su enfermizo afán por demostrar que el Monarch se hallaba frente a Los Bateles -, Carretero esgrime una nota depositada en el "C.O.N" ( Centro de Operaciones Navales ) sumando confusión a la confusión.

" A las 9,00 horas del 29-9-89 ( no indica si se trata de hora local o "Zulú" ) - publica "Karma-7" -, el buque "C.S. Monarch" informa a la Armada que durante la pasada noche ha observado la pérdida de un corrientímetro instalado en la situación 36º 14' N y 07º 22' W siendo la posible causa de ese extravío el haber sido arrastrado por un pesquero o un fallo en el sistema de fondeo", finaliza el capitán su comunicado indicando que a esa hora se encuentra en el lugar previsto y con rumbo 115º, es decir, directo a Conil ( ver mapa )."

 

Un mapa confuso, con un pie repleto de falsedades. Yo jamás mencioné que en la noche del 29 de Septiembre de 1989, el Monarch llevara rumbo 070º. Eso aparece en el "aviso a los navegante" del 23 de septiembre, como es fácil comprobar.


A una velocidad de 8 ó l0 nudos - afirma Carretero - el barco pudo recorrer la distancia entre el punto B y la playa 6 veces ".
La verdad es que el parrafito de marras se las trae. Amén de pésimamente escrito, la manipulación vuelve por sus fueros. Si no he comprendido mal, el capitán finaliza su comentario ( a la Armada ) indicando que - a esa hora - ( las 9,00 ) se encuentra en el lugar previsto ( las coordenadas ya citadas ) y con rumbo 115º. Y el "geifo", otra vez triunfante (?), apostilla : " directo a Conil ".
Y la manipulación, como digo, reaparece.
Aceptando que los datos sean correctos, las referidas coordenadas sitúan al Monarch a 116 kilómetros al Oeste de Conil. Pues bien, si el buque llevaba rumbo 115º, basta asomarse a las cartas náuticas para verificar que NO IBA DIRECTO A CONIL... Ese rumbo enfilaba directamente a Cabo Espartel, en Marruecos.

 

Sea como fuere, lo cierto es que estamos hablando de las nueve de la mañana y los sucesos ovni se registraron unas doce horas después.



EL CAPITAN DEL MONARCH

Es posible que el "geifo" se percatara del escaso fundamento de las informaciones precedentes y, en el siguiente párrafo, intenta clarificar el no menos confuso asunto del punto " B ". Atención al texto:

" El capitán de la Marina Mercante M.R. Donaghy confirmó a los investigadores que el 29 de septiembre de 1989 llegó al punto B, es decir, a unos 2.000 metros al oeste de la Estación de Cable Submarino y a unos 7.000 metros de donde se hallaban los testigos, alrededor de las siete de la tarde. Queda demostrado pues que el CS Monarch se hallaba frente a las costas..."

No voy a ocultarlo. La afirmación - rotunda - me dejó confuso. ¿ Se había equivocado el capitán Simkins al facilitarme la posición del barco en la noche del 29 de septiembre de 1989 ?. La intuición y la ya dilatada pelea con estos impresentables me decían que no. Pero, enfermo del dato y del rigor, me dirigí de nuevo a los responsables de la compañía británica. Y tras no pocas y laboriosas gestiones, el propio Donaghy - el que fuera capitán del cablero en 1989 - me confirmaba la ubicación del barco en esa tarde-noche ya mencionada. Esta vez, sin embargo, no recibí unas simples coordenadas. Esta ves me hice con las diferentes posiciones del Monarch durante la tarde y noche del 29 de septiembre y parte de la madrugada del día siguiente. Esas posiciones - registradas en el diario de a bordo mediante satélite ( sistema G.P.S. o Global Positioning System) - eran definitivas. El capitán Simkins, por supuesto, no se equivocaba, aunque sus coordenadas eran aproximadas, como él mismo anunciaba en su carta. Tal y como puede verificarse en el documento que presento en estas mismas páginas, entre las 20 horas ( local ) y las 21, el Monarch , en efecto, se hallaba en 36º 22' 18" N y 06º 39' 32" W ( para las ocho de la tarde ) y en 36º 22' 76" N y 06º 39' 92" W ( para las nueve de la noche ). Es decir, entre 52 y 54 kilómetros al Oeste de Conil. Difícilmente, por tanto, podía ubicarse al cablero a 7.000 metros del lugar donde se hallaban los testigos ovni. A las siete de la tarde, el Monarch se encontraba prácticamente en la misma zona ya señalada : a más de 50 kilómetros de Los Bateles . 

Diario de a bordo del C.S.Monarch con las posiciones de ese día.

 

Traducción del diario.

 

Traslado al mapa de lo reflejado en el diario.

 

Pero, entonces, ¿ de dónde había salido la rotunda información que facilitaba Carretero ?. Lo que no era lógico es que el capitán Donaghy proporcionara dos posiciones tan distintas. Diez años eran muchos años como para recordar esa ubicación de memoria. Tanto Simkins como Donaghy tenían que haber recurrido a la única fuente fiable : el diario de a bordo. Y no me equivoqué. Alguien, efectivamente pretendía colarnos un gol..., al estilo del "lado oscuro. Pero dejemos para más adelante este asombroso capítulo.



DE LA IGNORANCIA AL RIDICULO

En esa misma página 25, el "geifo" prosigue con sus especulaciones. Y, tras intentar hacernos creer que las luces del cablero eran visibles desde la playa - ¡a más de 50 kilómetros! -, le dedica unas líneas a los buzos. Verdaderamente, el señor Carretero, al igual que Guijarro, están impuestos en lo que a submarinismo se refiere...
Veamos algunas muestras de esa "sabiduría":

"¿ No puede ser que los testigos vieran a dos hombres ( se refiere a los dos seres con vestiduras blancas ) sentados en la barca protegidos con sus albornoces ?".

¿ Qué barca ?. Allí, en la costa, no había ninguna barca. El mismo y preclaro "geifo" admite en el párrafo anterior que "ignora si a las 21 horas se estaba utilizando el bote contratado por la empresa "Nesa", responsable de los trabajos en tierra". La cuestión es simple : ¿ y por qué el geifo no preguntó a la citada empresa holandesa ?. Yo sí lo hice. Y la respuesta fue la que ya imaginaba : ese viernes, los trabajos habían concluido mucho antes y no precisamente en Los Bateles. (Recordemos que el Monarch se hallaba muy lejos de Conil).
Pero, aceptando que los buzos se encontraran esa noche frente a la playa de Los Bateles, ¿desde cuándo utilizan albornoces blancos ?. Lo habitual entre estos profesionales es que, una vez concluida la faena, se cambien en tierra o en el barco que les sirve de base, pero difícilmente en un bote.
La siguiente "genialidad" - que explicaría, según Carretero, las huellas descubiertas en la playa - es una prueba más de la abrumadora ignorancia de estos "racionalistas" de la ufología.

" Incluso las huellas halladas posteriormente en la playa - afirma el "geifo" sin inmutarse - se asemejan de forma notable a las aletas profesionales utilizadas por estos hombres ".

Lo dicho : ! genial !. El señor Carretero debería saber que ningún profesional del submarinismo, una vez concluido su trabajo, desciende de la embarcación y se adentra en una playa... con las aletas puestas. Eso puede hacerlo un turista o un "geifo", pero jamás un buzo. Las aletas, por puro sentido común, son retiradas habitualmente en el agua, antes de subir al barco. Y hablo con conocimiento de causa, ya que disfruto del título de submarinista...



" NO ENCONTRAMOS A LA PAREJA... LUEGO NO EXISTE "

Y, para cerrar los comentarios sobre el aberrante artículo-entrevista de "Karma-7", una última pincelada que habla por sí misma respecto al "rigor" y "buen hacer" de estos "puristas" de la investigación. Citando mi libro - "La quinta columna" -, el "geifo" vuelve a mentir:

"Otra de las cuestiones apuntadas por Benítez - afirma - es la localización de una pareja de "nórdicos" que se habría registrada con identidad falsa en una pensión de Conil... ".

¿ Dónde se dice tal cosa en "La quinta columna" ?. El tal Carretero, una vez más ha escuchado campanas, pero no sabe dónde...
Y el "remate" a esta cuestión es igualmente "genial". Veamos:

"El fallecido Ulrieken Lorenz y Ángel Carretero recorrieron el litoral, en concreto los lugares más frecuentados por los turistas alemanes y no dieron con pista alguna del dato conseguido por el periodista navarro.
- ¿ Se lo inventó entonces ? Pregunto con mala intención.
- Lo que puedo decirte - asegura Ángel Carretero encogiéndose de hombros - es que la pareja no existe ".

! Bravo !.
El "geifo" no encuentra a la célebre pareja y, en consecuencia, "no existe ". El argumento no pude ser más científico y racional. La verdad es que me suena. El "no lo encuentro, luego no existe" ha sido utilizado ya por el "lado oscuro" en otras oportunidades. Pero este punto será analizado, "en su momento".
¿ Inventar ? ¿ Y qué necesidad tengo de inventar cuando en mis archivos "duermen" todavía más de quinientos casos ovni, todos ellos inéditos?. Los que me conocen saben que no es mi estilo. Lástima que al "geifo" no se molestara en recorrer los hoteles de Conil. Pero eso exige gastar tiempo y dinero...



EL CINISMO Y LAS MENTIRAS DEL "LADO OSCURO"

Uno de los párrafos contenido en el trabajito de "Karma-7" siguió martilleándome. No podía entenderlo. Allí había algo extraño. Algo que no encajaba. Algo que olía a podrido. Algo típico del "lado oscuro" de la ufología...

"El capitán de la Marina Mercante M. R. Donaghy confirmó a los investigadores que el 29 de septiembre de 1989 llegó al punto B, es decir, a unos 2000 metros al oeste de la Estación de Cable Submarino y a unos 7.000 metros de donde se hallaban los testigos, alrededor de las siete de la tarde. Queda demostrado pues que el C.S. Monarch se hallaba frente a las costas... "

¿ Donaghy confirmó a los investigadores ?. En buena ley, eso significaba que el "geifo" se había puesto en contacto con el capitán del buque cablero. Pero, de ser así, insisto, ¿ cómo era posible que el capitán inglés facilitara a los investigadores una posición que nada tenía que ver con lo que reflejaba el diario de a bordo del Monarch ?.
Sí, muy raro...
Días después de la publicación del articulo de "Karma-7" en el que, supuestamente, "se demostraba que todo se debió a una confusión", este malvado investigador interceptó un fax del señor Carretero a Josep Guijarro. En él se le advertía de un pequeño error en el párrafo anteriormente citado. El Monarch no llegó a 7.000 metros de la playa de Los Bateles a las siete de la tarde, sino a las nueve de la noche. Y el "geifo" insistía : "... se debe indicar que el capitán del buque confirmó... ".

Fax de Carretero a Guijarro.

 

Y la sospecha se fue haciendo insoportable. Si los "geifos" habían logrado contactar con Donaghy: ¿ por qué, en un total de cinco páginas, sólo le dedicaban siete escasas líneas ? ¿ Es qué el capitán del Monarch en 1989 no tenía nada más que añadir ?.
Sí, muy extraño...
Finalmente me propuse despejar la incómoda duda. Era menester celebrar una entrevista personal con Michael Robin Donaghy.
Y dicho y hecho. Esa misma primavera de 1999 volví a comunicarme con el capitán británico. Pero la conversación no sería posible hasta algún tiempo después. Donaghy se hallaba navegando por los mares de Japón y no regresaría hasta la Navidad. Por mi parte, enfrascado en otras investigaciones, deje pasar el tiempo. No había prisa. En el fenómeno ovni, estos periodos de silencio y reflexión son siempre muy saludables... Por supuesto, a lo largo de ese año de 1999 no hubo ninguna otra manifestación pública, por parte del GEIFO, respecto al caso "Conil". Al parecer lo daban por muerto y enterrado. Pero se equivocaron, una vez más. Y el 29 de mayo del presente año ( 2000 ), lunes, a las diez de la mañana, estrechaba, por fin, la mano de M. R. Donaghy, en su domicilio particular, en Inglaterra. 

M.R.Donaghy, capitán del buque M.S.Monarch.

   

El capitán Donaghy con J.J.Benítez el 29 de Mayo de 2.000.

 

Nuestra conversación se prolongaría durante toda esa mañana.
Y mis sospechas se vieron confirmadas : el señor Carretero mentía como un bellaco.
He aquí una síntesis de la interesante charla a la que, naturalmente, asistieron otros testigos.
Como es lógico empecé por la incómoda duda. Mostré a Donaghy el artículo-reportaje de marras y fui a traducir, directamente, el célebre párrafo en el que el "geifo" asegura que "el capitán confirmó a los investigadores..."
Michael, entre el desconcierto y la indignación, replicó:

-! That's rubbish ! ( ¡Esto es basura !).
Y añadió
- Jamás he hablado con nadie sobre este asunto, salvo con usted.
- ¿ No le han telefoneado ?.
- No, sólo usted.
- ¿ Tampoco ha recibido alguna carta o correo electrónico ?.
- Nada, salvo los suyos.
- ¿ Está seguro ?.
- Absolutamente. Como usted comprenderá, yo no tengo el menor interés por este asunto. Si alguien me hubiera preguntado, se lo diría...
E insistí.
- Pero aquí dice que usted confirmó a los investigadores que el 29 de septiembre de 1989 llegó al punto B, es decir, a unos 2.000 metros de la Estación del Cable Submarino y a unos 7.000 de la playa de Conil...
- Eso es falso. Puras mentiras. Además, ¿ cómo voy yo a decir algo así cuando, en realidad, la posición del Monarch era otra ?.
Y tomando una copia del diario de a bordo - la misma que me fue enviada y que reproduzco en estas páginas - se centró en las coordenadas del cablero, aclarando lo que ya sabía.
- Observe usted... Ese día, entre las 18 y las 24 horas, nos hallábamos muy lejos de la costa... A mas de cincuenta kilómetros de Conil. Esto lo registra el "G.P.S.". Ahí no interviene mano humana. Esa es la única verdad. Todo lo demás es basura....
En otras palabras - comente, aun sabiendo que decía una estupidez -, el Monarch no era visible desde la playa de Conil...
Donaghy sonrió, asintiendo.
- Quien afirme una cosa así no sabe lo que está diciendo o miente.

M.R.Donaghy: "Esto es basura..."

 

El capitán Donaghy confirma la posición del Monarch a más de 50 kms. de Conil.

 

Estaba claro. El GEIFO había mentido. El señor Carretero había mentido y Josep Guijarro - como un incauto - había picado el anzuelo. Y recordé otras de las afirmaciones de "Karma-7":
" Diez años después las investigaciones demuestran que todo se debió a una confusión ".
¡ Dios santo !. Este es el auténtico rostro de los que se autoproclaman como la "línea seria y científica" de la ufología...
Que conste para la Historia.
Por supuesto le mostré también el gráfico de la página 24 de "Karma-7". Donaghy lo observó con atención y negó de nuevo con la cabeza. Al poco comentó :
- Igualmente falso. El "GPS" no dice eso... A las nueve de la mañana podíamos estar en la posición que se comunicó a la Armada Española e, incluso, haber seguido ese rumbo ( 115º ), pero eso no quiere decir que a las 21 horas estuviéramos a siete kilómetros de Conil. Esa es una deducción equivocada. Repito : la verdadera ubicación del barco la proporciona el "GPS". Y a las 21 horas ( local ), como usted puede comprobar, nos hallábamos muy lejos. A más de cincuenta kilómetros...

Después le tocaría el turno al dibujo de la página 25. Al traducirle el pie que acompaña la imagen de un buque, visto desde la proa, el capitán Donaghy - con cuarenta años de navegación - volvió a sonreír. Y preguntó:
- ¿ Y este es el Monarch ?¿ Más bien parecen dos barcos juntos...
El capitán tomó entonces mi cuaderno de campo y fue a dibujar la proa del Monarch, con la correcta situación de sus luces.
Concluido el esquema sentenció:
- Este sí es el Monarch. Lo que publica esa revista es basura...

El C.S.Monarch (foto gentileza del capitán M.R.Donaghy).

 

M.R.Donaghy dibujando el esquema de luces en el cuaderno de J.J.Benítez.

 

Esquema de las luces del barco dibujado por el capitán M.R.Donaghy.

 

La interesante y esclarecedora entrevista se prolongaría, como dije, durante varias horas. Y allí surgió igualmente otro no menos curioso y desconocido asunto: la observación, por parte de cuatro oficiales del Monarch, de una extraña luz roja en la tarde de ese viernes, 29 de septiembre de 1989. Una luz que apareció hacia las 20 horas y que obligó al barco a dirigirse hacia ella a toda máquina, tal y como se conserva en el diario de a bordo. Una luz que, en principio, fue asociada con un pesquero. Pero, ¿ se trataba realmente de un pesquero ?.
De momento "congelaré" este último capítulo del caso "Conil". Tiempo habrá de sacarlo a la luz, a1 igual que esos otros testimonios a los que he hecho alusión que , en mi opinión, ponen de manifiesto que el citado caso "Conil" sigue siendo uno de los más interesantes y emblemáticos de la ufología.
Bueno será, por ahora, que nos quedemos con las claves de este trabajo : el "lado oscuro" manipula, miente e intoxica. Dicho queda.

J.J. Benítez

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