FECHA: 6 de Agosto de 1961
LUGAR: Órbita terrestre
AUTOR: © G. Titov
El ruso Titov se estrena...Creo que de los astronautas, rusos o norteamericanos, se puede pensar todo, excepto que son retrasados mentales.
Si ha habido y hay alguien preparado en este mundo para enfrentarse a los peligros, a las dificultades técnicas y a los momentos de angustia y tensión, ése es un cosmonauta.
Nadie duda de su frialdad. Ni tampoco de sus reflejos y "bagajes cultural y científico. Y, sin embargo, los astronautas también han visto ovnis...
Toda la década de los años sesenta -desde los primeros y tímidos pasos del ser humano por el espacio hasta la conquista de la Luna- ha sido "espiada. por extraños y luminosos objetos. Y aunque la NASA o la Unión Soviética no han hablado con claridad, algunos astronautas si han terminado por revelar "lo que había ocurrido allí arriba...".Los rusos, los primeros
La primera fotografía conocida -que no quiere decir que fuera realmente la primera en sentido literal- la consiguió el mayor German Titóv, a bordo de la cápsula Vostok 2. Desde su vehículo, el cosmonauta ruso observó varias y misteriosas luces en el espacio, muy cerca de su cápsula. En la fotografía que ha logrado filtrarse desde la URSS se ven hasta seis objetos volantes no identificados.
Titov completó en aquel histórico seis de agosto de 1961 un total de 25 horas y 18 minutos alrededor de la Tierra. Consiguió dar 7 vueltas a este diminuto planeta azul. Al día siguiente aterrizaba sin novedad, gracias a un paracaídas.
El astronauta G. Titov
Hay que señalar que el primer vuelo espacial tripulado por un hombre fue realizado pocos meses antes -el 12 de abril-, mediante el Vostok 1.
Aquel primer cosmonauta de la Historia -el célebre Yuri Gagarin- pudo completar una órbita en torno al planeta en una hora y 48 minutos.
Algunos escépticos e hipercríticos han lanzado, a la vista de estas primeras fotografías de ovnis, que podía tratarse de restos de satélites artificiales o de "chatarra" espacial.
Nada más lejos de la realidad, al menos en aquellos primeros años de los sesenta. Tengamos en cuenta que, cuando Titov fue colocado en órbita terrestre, no hacía todavía cuatro años que los soviéticos habían enviado el famoso satélite Sputnik 1. Desde aquel 4 de octubre de 1957 hasta agosto de 1961 habían sido colocados en la órbita terrestre 38 satélites y cohetes. De estos, 11 fueron soviéticos y el resto norteamericanos.Y hay que considerar igualmente que de entre esos 38 ingenios espaciales humanos, el Lunik 1, los Pionner 4 y 5 y el Venus 1 se alejaron dc nuestro mundo para entrar en órbitas solares. Además, el Lunik 2 (ruso) fue disparado contra la Luna el 12 de septiembre de 1959, cayendo en la zona de Paulus Pustredinis, muy cerca del cráter Autolycus.
El 4 de octubre de ese mismo año, los soviéticos enviaban a nuestro satélite natural el Lunik 3, que logró las primeras fotos de la cara oculta de la Luna. El Sputnik 1, como se sabe, desapareció en enero de 1958.
Yuri Gagarin
Esto quiere decir que, de los 38 satélites y restos de cohetes lanzados en esos cuatro años, siete no se hallaban en la órbita de la Tierra cuando el mayor Titov hizo la o las fotografías de los ovnis (porque tampoco se sabe si fue una o varias las tomas realizadas por el cosmonauta ruso).
La deducción final es muy simple: dada la inmensidad del espacio y la ridícula cantidad de satélites artificiales que podían seguir orbitando la Tierra (31 según mis cálculos) en agosto de 1961, ¿quién puede arriesgarse a sentenciar que esos seis objetos volantes no identificados que se apiñaban a cierta distancia de la cápsula rusa Vostok 2 fueran satélites humanos o "chatarra" espacial?
Siguiendo las matemáticas, el cálculo de probabilidades de que seis satélites rusos o norteamericanos se hubieran "reunido" en una misma órbita y en una diminuta parcela del espacio exterior -justo cuando "pasaba" Titov- es tan bajo que casi no existe.Ni siquiera hoy, con miles de satélites de todos los tipos, objetivos y colores dando vueltas o inmóviles sobre el planeta, podríamos imaginar una coincidencia como la fotografiada por el astronauta soviético.
"Aquí hay algo"
Y puesto que estamos hablando de 1961 y de cosmonautas soviéticos, me resisto a pasar por alto un hecho que no he podido comprobar personalmente pero que sí ha sido expuesto por el prestigioso investigador Frank Edwards. Me refiero a esos dos astronautas rusos que fueron lanzados al espacio el 17 de febrero del referido año desde la base de Baikonour, en el mar de Aral, y cuya suerte ha quedado en el más oscuro misterio.
Vayamos a los acontecimientos.
Aunque estos hechos no fueron difundidos oficialmente por la URSS, parece ser que ese 17 de febrero, y los siete días siguientes, estaciones de rastreo de Upsala, Bochum y Turín, entre otras, grabaron conversaciones entre estos cosmonautas -un hombre y una mujer- y sus bases.
Por algún problema técnico, la cápsula rusa no pudo regresar a la Tierra y la pareja falleció en el espacio.
Pero, antes de que llegara el fin de estos desdichados, la cápsula transmitió a las estaciones de seguimiento unas palabras sumamente significativas.
El 24 de febrero, varias de estas estaciones de rastreo -especialmente la italiana de Turín- escucharon las voces alteradas de los cosmonautas.
La pareja describió su condición física como buena, aunque añadieron que la provisión de oxígeno se estaba agotando y que las luces de la nave habían fallado. La voz del hombre añadió que ya casi no podían leer los tableros de mando y que algún fallo técnico les impedía regresar a la órbita de reentrada a la Tierra.
Los soviéticos anunciaron también que las señales de radio llegaban con suma debilidad. En ese instante, la mujer intervino y habló con gran excitación:
-¡Lo tomaré con mi mano -anunció-- y lo sujetaré con fuerza!... ¡Mira por la mirilla 1... ¡Mira por la mirilla! Lo tengo...
Tras unos segundos de silencio, la voz masculina irrumpió igualmente en las comunicaciones:
-¡Aquí! ... ¡Aquí hay algo! Hay algo...
Se suceden tres segundos ininteligibles y prosigue el astronauta:
-Si no salimos, el mundo nunca sabrá esto! Es difícil...
En este momento se registraron otros sonidos confusos y la estación-base (nombre clave: "agujero") intervino para anunciar que eran los 8 horas (p.m.) en Moscú.
La espantosa muerte de esta pareja de cosmonautas soviéticos -perdidos en el espacio- nos ha impedido conocer con detalles lo que realmente vieron. Sin embargo, y a juzgar por lo que han descrito y fotografiado otros astronautas igualmente rusos y norteamericanos, la deducción lógica es que esta pareja tuvo ante sí algunas de las naves extraterrestres a las que vengo refiriéndome.Varias semanas después -el 12 de abril-, la desgraciada aventura de estos pioneros del espacio se vio difuminada por el éxito del Vostok 1, el primer vuelo "oficial" tripulado de un ser humano. Se trataba de Yuri Gagarin, que completó una órbita en una hora y 48 minutos.
Y yo me pregunto: ¿cuántos hombres y mujeres habrán muerto en el espacio sin que la Humanidad haya tenido noticia de sus lanzamientos?www.planetabenitez.com - www.jjbenitez.com © ®