FECHA:    7 de Febrero de 1962

LUGAR: Carretera Rosorio-Santa Fe, Argentina.

AUTOR:   ©Féliz Carrizo

Argentina-España: dos ovnis "gemelos"

Hacia las seis y media de la tarde del 7 de febrero de 1962, Félix Carrizo hacía la presente fotografía. Lugar: la ruta nacional número 5, entre las localidades de Rosario y Santa Fe, en Argentina. La cámara fotográfica, una Alpa-Alnea. Para mi buen amigo Antonio Ribera existe un considerable parecido entre este ovni y el fotografiado en 1976 sobre el sur de la isla de Gran Canaria. En efecto, hay que reconocer que se da una cierta semejanza entre ambas imágenes. Especialmente en lo que se refiere a la luminosidad y a los dos extraños reflejos que salen del ovni. Esta fotografía me fue entregada personalmente por el entonces general-jefe del Estado Mayor del Aire, don Felipe Galarza, en su despacho del Ministerio, en Madrid. Por supuesto, basta una simple ojeada para observar que la fotografía del ovni de Maspalomas (Gran Canaria) es mucho más nítida y hermosa que la de Argentina...

Ovni de Maspalomas.

El "gran cilindro de los cielos".

Justamente para A. Ribera, la presente fotografía pudo ser hecha en el año 1963 y no en 1962. La duda está ahí.
Pero lo importante es la prueba, la tremenda prueba fotográfica que representa esta imagen y que subraya, por enésima vez, la presencia ovni en nuestros cielos.
El 7 de febrero de 1962 -o quizá de 1963-, un automóvil SU Prinz rodaba hacia el oeste de la ruta número 5, que se extiende desde Buenos Aires hacia la provincia de La Pampa. Eran las seis y media de la tarde. A la altura de Alberti, el conductor redujo la velocidad y terminó por parar el coche. Su mujer le señalaba con nerviosismo "algo" tremendamente grande y brillante que flotaba a la derecha de la carretera.
En efecto. Sobre una arboleda, y a considerable distancia, un objeto cilíndrico -de color gris plateado- se mantenía inmóvil y un poco inclinado. Evidentemente, parecía "flotar...".
Los testigos no daban crédito a lo que estaban viendo.

"... Podía tener más de 200 metros -aseguraron- y quizá 20 de diámetro. Irradiaba en su zona central una luminosidad cegadora. Hacía daño a los ojos.
Sobre su fuselaje parpadeaban cuatro luces rectangulares que parecían ventanillas, una de ellas por encima de la fortísima luminosidad y las tres siguientes, en la zona inferior del cilindro..."

Al instante, Félix Carrizo recordó que llevaba una cámara fotográfica en el asiento posterior del vehículo. Y sin perder un segundo hizo un disparo. Al bajar la cámara, el objeto había empezado a moverse. Al fondo se destacaba un cielo oscurecido por las nubes.

"Antes de que pudiera hacer una segunda fotografía -relató el testigo principal-, el "cilindro" luminoso se elevó a gran velocidad y con sucesivos impulsos. Después tomó la posición horizontal y se perdió en el espacio..."

La experiencia había durado entre 25 y 65 segundos.
Carrizo había utilizado un teleobjetivo Schneider Alpa-Xenar 1: 3,5/75. Sincronizó la máquina a 1/250 de segundo de velocidad y situó el diafragma en 16. La película utilizada fue una Kodak Plus-X pancromática (tipo B) de 35 mm.

 

Dibujo de la experiencia argentina.

Según Carrizo, aquel avistamiento le recordó cualquiera de los lanzamientos espaciales en la base de Cabo Cañaveral pero, lógicamente, sin ruido ni plataforma.
Era como si una gigantesca nave espacial hubiera partido hacia el espacio, impulsada por una fuerza inmensa, limpia y misteriosa. Una fuerza que nada tiene que ver con nuestros cohetes y con nuestros motores de combustión.
Curiosamente -y según manifestaron los testigos-, el ganado que pastaba en aquellos momentos en las proximidades no se alteró.

Esto me recuerda otros casos similares -como el registrado también en Argentina en 1960 y en el que el capitán Niotti hizo una única imagen de un ovni, mientras un caballo pastaba tranquilamente muy cerca del objeto- en los que los animales parecen no darse cuenta de la existencia de estas pequeñas o grandes naves. Muy al contrario de lo que se ha registrado también en otros muchos avistamientos, en los que las caballerías, perros, aves, etc., sufren profundas alteraciones, en éste de Alberti, el ovni de 200 metros de longitud -quizá una nave "nodriza.- permaneció a unos 80 metros sobre el terreno, prácticamente "como si no existiese" para los animales,
¿Qué clase de tecnología puede permitir algo semejante?

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