1974

Dinamarca: el ovni que se «camufló» de nube

El ovni se detuvo en el cielo. Y ante los atónitos ojos de los testigos fue camuflándose con una sustancia blanca. Al final, sólo podía verse una nube...

Este hecho tenía lugar el 17 de noviembre de 1974 a las nueve de la mañana sobre Viborg, en Jutland (Dinamarca).

Me he referido ya al típico sistema de camuflaje de estas naves, que utilizan y llegan a fabricar formaciones nubosas. El caso que ahora nos ocupa es uno de los más espectaculares del mundo. Durante años, el «ovni de Viborg» ha estado sometido a las más tensas discusiones. Y aún se registran agrias polémicas a cuenta de esta imagen.

Mientras los analistas del ICUFON, DUIST y NICAP se muestran de acuerdo en el hecho de que la fotografía corresponde a un ovni en pleno proceso de ocultamiento, otros sectores de la ufología la clasifican como «simple nube lenticular».

La persona que ha investigado este suceso con mayor profundidad y precisión ha sido el mayor Hans C. Petersen, pionero escandinavo en la investigación ovni, que trabajó en la Fuerza Aérea Danesa y al servicio de la OTAN.

Para Petersen, el objeto que aparece en la fotografía del señor Lauersen «no tiene niveles visibles de propulsión, ni signos de timón y otros elementos de conducción, a diferencia de las naves aéreas convencionales construidas por el hombre».

El objeto, además, corresponde a la típica forma discoidal, con un perímetro oscuro fuertemente marcado.

Esto fue verificado por un ingeniero de proyectos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, cuya declaración bajo juramento presentada al NICAP detalla una cuidadosa investigación llevada a cabo por él el 20 de mayo de 1953, cuando presenció la caída de un ovni en la zona de Kingman, en Arizona. Decía así:

«Estaba construido de un metal plateado, sin brillo como aluminio esmerilado. El metal era más oscuro donde los "labios" del platillo formaban un borde, alrededor del cual se encontraba algo semejante a ranuras».

Una nube de rocío

Aquella mañana, hacia las nueve (hora local), el ovni de Viborg «revoloteaba» a unos 100 metros del suelo y a unos 30 grados sobre el horizonte.

La nave era iluminada en su parte posterior por el sol, el dirección sureste.

El costado, en sombra, presenta -siempre según la fotografía- un objeto metalico, sólido y parecido al «aluminio esmerilado», con una estructura superior tipo «cúpula», aunque muy moderada.

La suave brisa del condado de Viborg, que soplaba del noroeste, había espesado visiblemente la sustancia, semejante al rocío, que aparece en el lado derecho del ovni. Esto destaca la forma geométrica de la nave, circundada por una línea oscura.

la impresión visual de que la parte abombada inferior se encuentra abierta parece ser una simple ilusión óptica, ya que la posición baja del sol ilumina la sustancia transparente y pone de manifiesto el contorno visiblemente elíptico de la zona inferior. En el supuesto de que esa parte del ovni hubiera estado abierta, se vería oscura.

La «nube de rocío» que cubre el ovni nos hace pensar -prosigue el informe del mayor Petersen- que dicha sustancia se genera uniformemente a lo largo de toda la nave, con el fin de ocultarla a los ojos de posibles oscuros. No olvidemos que en esa zona, justamente, se hallan las instalaciones militares de la OTAN. El «camuflaje» adquiere un mayor sentido si tenemos en consideración que Viborg está enclavado en un punto estratégico del estrecho de Skagerrak-Kattegat, en Escandinavia. Allí, la OTAN posee importantes estaciones de «escucha» del tráfico mercante y militar que sale de la URSS hacia el mar del Norte.

Según los testigos, esa especie de «barba» luminosa que aparece debajo del ovni se formó al ascender éste.

20 metros de diámetro

El mayor Petersen realizó también las siguientes valoraciones, apoyado por mapas de Viborg:

1. La distancia entre las cámara (35 mm) y el ovni fue de unos 250-300 metros.

2. La elevación sobre el horizonte fue de 30 grados. El ovni podía estar a unos 90 o 100 metros sobre el suelo.

3. Diámetro de la nave: 20 metros (19,55). Altura: 4,25 metros.

La película era negativo Kodacolor. La visibilidad ilimitada y la temperatura de 5 grados Celsius.

Lo más natural

Si uno se detiene a pensar cuál podría ser el sistema ideal para «observar sin ser observados», el camuflaje utilizado por los ovnis en numerosas ocasiones -las formaciones nubosas- se destaca como el ideal. Por naturaleza -porque siempre estuvieron allí-, el ser humano no se altera ante la presencia de nubes. ¿Qué mejor procedimiento entonces para situarse sobre cualquier «objetivo»?

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