Una de las formas "globulares" aparecida en Rumanía y que fue fotografiada por un importante físico, cuyo nombre no ha sido revelado. El ovni emite una misteriosa "luz negra".

1974

Rumania: la asombrosa «luz negra»

Aunque preparo ya un nuevo libro sobre los fascinantes ovnis «invisibles» y sus «trascendentales repercusiones» -de toda índole- en la vida de los seres hu­manos, me resisto a pasar por alto los insólitos sucesos de Rumania.

El investigador Florin Gheorghita ha trabajado en ellos con gran objetividad. Veamos ahora algunas de sus investigaciones y conclusiones...

Otra vez Cluj

El año 1974 proporcionó una gran sorpresa a los lectores rumanos con la publicación de dos artículos en la prensa sobre avistamientos de ovnis locales. La revista de gran circulación Flacara (publicada en la capital, Bucarest) concedió el espacio principal de sus páginas para dar cuenta del avistamiento colectivo del 8 de febrero de 1974, en Valenii de Munte. En el curso de dicho avistamiento particular, más de sesenta testigos pudieron observar dos bolas luminosas que se encontraban y combinaban en el aire, sobre los lindes de un bosque. Después de permanecer allí durante cierto tiempo, el nuevo cuerpo luminoso unificado se alejó a gran velocidad.

El segundo artículo de prensa romano despertó muchísimo interés público al proporcionar las primeras informaciones, recibidas de un estudiante solitario sobre el problema de los ovnis, que durante algunos años habían estado observando y fotografiando extraños fenómenos aéreos luminosos e incluso siluetas fantdsticas. Pero el hecho que ha intrigado a muchas personas es que este hombre ha visto siempre todas estas cosas -y también las ha fotografiado- casi precisamente en el mismo punto en que, en agosto de 1968, fueron tomadas por E. Barnes las no­tables fotografías del ovni de Cluj. Es decir, en el mismo lugar: el bosque de Baciu, a 4,5 km del centro de la ciudad de Cluj, y a unos pocos cientos de metros de distancia de la ciénaga de Barnea.

      El investigador aficionado en cuestión, Al Sift, tiene 38 años de edad. Es estudiante de biología y está empleado en una empresa especializada. Su interés en el problema de los ovnis tiene su origen en un acontecimiento realmente fantástico. Ocurrió en 1953 cuando todavía era estudiante de 17 años.

Como amante de la Naturaleza solía hacer pequeñas excursiones al bosque de Baciu, cerca de Cluj. Un día, a mediados del verano, vio a cierta distancia un «globo» luminoso muy extraño, que caía del cielo sobre un gran arbusto. Inmediatamente, el «globo» -o lo que fuera- se esfumó entre las ramas.

Corrió hacia el lugar y, al no ver el «globo», introdujo el bastón entre el follaje, esperando encontrar algún indicio. Pero sucedió algo inesperado...

Sift comprobó cómo su bastón se hacía invisible. ¡Había desaparecido, aunque él seguía sujetándolo! ¿Cómo podía ser esto? También vio cómo parte de su mano, que agarraba el bastón, desaparecía igualmente. Al mismo tiempo sintió una especie de «hormigueo» en la mano y un fuerte calor en las plantas de los pies. Estas sensaciones fueron seguidas de otra no menos extraña, parecida a una presión fría sobre toda la superficie del cuerpo.

Aterrorizado, el estudiante huyó del lugar. Y según cuenta, toda la tarde permaneció con vómitos y trastornos.

Transcurrieron algunos años, pero el biólogo todavía sentía deseos de encontrar la clave de los misteriosos sucesos ocurridos en aquel verano. Y en sus ratos libres seguía visitando el lugar. Recientemente comenzó a ver allí algunos fenómenos luminosos. Y optó por fotografiarlos. Este propósito se hizo incluso más intenso cuando descubrió en unas fotografías puramente domésticas y familiares la presencia de ciertas formas «aéreas», que nadie había visto. Curiosamente, estas formas «invisibles» han seguido surgiendo en otras fotos posteriores...

El 10 de marzo de 1974, y también en Cluj (Rumania), era fotografiado otro "globo luminoso". ¿Se trata de sondas y ovnis no tripulados o estamos ante "seres inteligentes" de formas no humanas?

«Formas luminosas volantes»

En más de cien ocasiones a lo largo de los últimos cinco años, el biólogo ha declarado haber visto «formas luminosas volantes» moviéndose muy cerca o, incluso, en tierra. Y afirma haber obtenido una interesante serie de estas fotografías. Estas manifestaciones incluyen movimientos en línea recta, en curva y en zigzag. Un hecho que pudo determinar es que, al aproximarse al suelo, las «formas luminosas» se hacían frecuentemente más pequeñas. Pero lo más asombroso es que, en muchos casos, cuando las «formas» perdían su luminosidad cambiaban de forma, convirtiéndose en «cajas negras triangulares». Esto sucedía siempre a pocos metros del suelo. Cuando estas «cajas negras» aterrizaban dejaban unas señales o marcas también triangulares y muy bien definidas en la hierba. Seguidamente, las «cajas» se desvanecían.

Un equipo de físicos, animado para que acudiera al lugar de los hechos, ha llegado a filmar algunos sucesos desconcertantes. Estas «formas» aéreas luminosas tampoco fueron vistas con los ojos humanos.

«Luz negra»

La bola alargada invisible, que apareció en una fotografía tomada por un físico bien conocido, es muy similar a la vista por Sift y su tía cinco años antes, el 16 de septiembre de 1969, en una fotografía en color de miembros de la familia.

Posteriormente, globos extraños, invisibles a simple vista, han aparecido en numerosas fotografías tomadas en cierta área del bosque y también en el cielo sobre Cluj. Pero, y esto quizá es lo más sorprendente de todo, ciertos globos que se vieron volando eran invisibles debido a un halo completamente oscuro. Sift consiguió en una ocasión fotografiar un «encuentro» rápido entre dos de las «formas volantes luminosas». Se unieron directamente delante de sus ojos, a una altura de unas pocas decenas de metros sobre él, y seguidamente desaparecieron volando como un solo cuerpo.

Otra vez, en una fotografía tomada casualmente el 10 de marzo de 1974, se puede ver un halo negro y, ocultos en el centro del halo, cuatro globos brillantes, invisibles sin embargo, porque no reflejaban la luz solar.

«En mayo de 1975, establecí contacto con Sift. Él había mantenido silencio hasta entonces, por lo que yo no sabía nada de todas las cosas que le habían estado ocurriendo, pero ahora estoy en condiciones de estudiar cuidadosamente su colección de extrañas imágenes fotográficas, una colección que, probablemente, es única.

»Realizando mi análisis sistemático del material y de las declaraciones hechas por los diversos testigos oculares, he encontrado nuevos aspectos en el problema de los ovnis. He aquí unas pocas conclusiones a las que he llegado en mis estudios y análisis durante los últimos meses:

»La gran mayoría de los fenómenos volantes luminosos vistos en Cluj por el biólogo Sift tienen formas angulares, y en general sus dimensiones cambian al descender hacia el suelo. La mayoría de ellos se asemejan totalmente a los fenómenos luminosos fotografiados sobre la ciudad americana de Columbus, Ohio, en octubre de 1973. Sin embargo, los croquis que me enseñó Sift, que muestran diversas formas triangulares e incluso laminares, datan de los años anteriores a 1973, y en cualquiera de los casos, Sift no sabe nada sobre las fotografías de Columbus.»

Al aterrizar, alguna de estas «formas» perdían su luminosidad y se convertían en «cajas negras», después de lo cual se hacían invisibles repentinamente. Pero en algunas de las fotografías de Sift es posible apreciar que había «algo» en estas «cajas negras». Las marcas dejadas en la hierba tenían dimensiones claramente simétricas y proporcionales. (Los lados variaban entre 3,2 m y 1,6 m, aunque, cuando estaban en el aire, las dimensiones luminosas eran mayores que éstas.)

Sift, consiguió en el bosque de Baciu, en Rumania, esta imagen de otro ovni que irradia "luz negra". El hecho tuvo lugar el día 8 de junio de 1974.

Otra parte del fenómeno luminoso consistía en «formas globulares», con el mismo carácter e intensidad luminosa. Al chocar con el suelo, con los árboles e igualmente en las fotografías tomadas mientras todavía estaban en vuelo, parecían no presentar naturaleza material. (En la segunda fotografía tomada el 16 de septiembre de 1973, ¡la esfera es transparente!)

      Sus tamaños reales, como se puede establecer en varias de las fotografías, parecen ser del orden de unas pocas decenas de cm, hasta más de un metro. En vuelo, los «globos» emiten halos brillantes grandes e incluso «colas de cometa» o, por el contrario, halos oscuros que los ocultan de la vista humana. En este último caso, algo ocurre en la capa de aire que los rodea, al ser aniquilados los fotones solares (bien sea porque se ejerce sobre los mismos cierto proceso de "frenado» o por la intervención de antifotones). Cuando aterrizan, la vegetación es afectada frecuentemente. « Yo mismo vi un área circular en la que había aterrizado un globo luminoso grande y en la que un año más tarde, la hierba no estaba todavía en buenas condiciones.»

< En la tarde del 24 de abril de 1974, Sift lograba esta nueva imagen de otro ovni "invisible" que, además, emite la más extraña y desconocida de las luces: "negra". ¿A qué distancia nos encontramos realmente de estas civilizaciones extraterrestres?

Al comienzo de este estudio, Sift depositó trozos de película, bien protegidos, en la hierba. (Es probablemente la primera persona del mundo que se ha dedicado a este tipo de investigación sistemática.) Después de varios días reveló la película y pudo verificar que, en cierto número de casos, había sido sometida a una potente radiación.

Incluso los mejores especialistas a los que he consultado han sido incapaces de identificar el tipo de radiación. Cierto número de extrañas quemaduras en los árboles, y solamente en una área pequeña de los bosques, fueron ocasionadas de esta manera.

«¿Inteligencias globulares?»

La forma en que estas «bolas luminosas» se mueven en el aire, y los cambios en sus tamaños y la intensidad de su brillo, no tienen relación alguna con la estación del año, el viento o las condiciones atmosféricas. Por el contrario, su compor­tamiento parece realmente «inteligente». ¿Puede entonces considerarse que la «inteligencia» es capaz de aparecer en forma de construcciones globulares cuánticas?

Otras fotografías muestran también apariciones que se asemejan a masas de ectoplasma, todo lo cual complica en gran manera el problema.

La documentación fotográfica procedente de Cluj demuestra, por consiguiente, que una gran proporción de los fenómenos luminosos no identificados que vuelan en la atmósfera de la Tierra no son objetos materiales reales, que posean un «motor» e instrumentos, según hemos concebido los ovnis. Y aunque los ovnis reales también son capaces de producir halos aerodinámicos brillantes, que son extremadamente similares a estos fenómenos, en ningún caso estos fenómenos luminosos de los que hablamos son simplemente «relámpagos en bola» o aglomeraciones de plasma. Todas las fotografías de Cluj muestran con bastante claridad que estamos ante fenómenos de una clase totalmente diferente. Los análisis objetivos de las fotografías revelan la presencia de una especie de «globos que poseen, al parecer, una estructura cuántica» y se comportan «inteligentemente». ¿Son teledirigidos, o son quizá seres inteligentes de otros mundos, según lo sugerido por Arthur C. Clarke?

El problema de la relación última entre estos «globos» y los ovnis reales constituirá con seguridad otro capítulo en el inmenso problema científico del estudio de los ovnis.

       Hasta aquí, el informe de Gheorghita que, por supuesto, abre un horizonte insospechado en la investigación de los «no identificados». Un horizonte que -como ya habrá imaginado el lector- «roza» los delicados capítulos de las apariciones marianas y de toda la fenomenología paranormal.

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