1978

La «magia» de la película infrarroja

Si las fotografías de ovnis con películas normales o convencionales constituyen en ocasiones auténticos misterios para los especialistas, cuando las tomas han sido hechas con rollos especiales -por ejemplo, con infrarroja-, esas incógnitas resultan infinitamente más oscuras y fascinantes.

Y aunque no es mi intención profundizar ahora en el tema de las películas infrarrojas -a las que dedico un estudio aparte en un próximo libro sobre ovnis «invisibles»-, sí quiero dejar constancia de tres imágenes hechas por un excelente investigador «de campo» andaluz: José Luis Hermida.

El material me fue proporcionado por otro especialista en ufología, del que deberían aprender muchos de los «ufólogos de salón» de este país. Me estoy refiriendo a José Ruesga Montiel, también andaluz.

Pepe Ruesga lleva muchos años en la investigación «de campo», esa dura labor -sin subvención de ningún tipo en España- en la que han quemado y queman su tiempo, dinero y familia una serie de jóvenes y no tan jóvenes. Una labor que después resulta «vampirizada» en buena medida por los «diosecillos» valencianos, catalanes o guipuzcoanos de la ufología española.

José Ruesga Montiel, como digo, lleva muchos años en el estudio de los ovnis. En febrero de 1969 creó la Red Nacional de Corresponsales, de la que fue nombrado presidente. Su trabajo ha sido constante e incansable, especialmente en lo que se refiere a Andalucía. Su visión del fenómeno ovni apunta hacia la existencia de una «inteligencia» que se mueve detrás de estos objetos y que, sin duda, pretende comunicarnos algo con dichas apariciones. No se define sobre su procedencia, siendo partidario de un estudio profundo del tema.

Como lo definía el diario ABC de Sevilla el 14 de diciembre de 1980, Pepe Ruesga «está mucho más cerca del calificativo de "ultraterrestre" -en relación con los ovnis- que del término "extraterrestre"».

Por su parte, José Luis Hermida Alvarez, del siempre infatigable Grupo de Olivares, en Sevilla, trabajó durante un largo tiempo con ese otro pionero de la investigación «de campo» que es Joaquín Mateos Nogales, de Gerena.

El enfoque de Hermida se centra en la investigación «de campo»: sin duda, la más difícil y auténtica. Yo suelo comparar a los ufólogos «de campo» y a los que simplemente «teorizan» en sus cómodas poltronas, con los reporteros profesionales -los que están al pie de la noticia, jugándose el tipo en las calles, campos o frentes de batallas- y los «teóricos» de la información, infinitamente más cursis, soberbios y alejados de la «realidad» que los primeros. Aunque considero que ambos son necesarios en esta vida, siempre me sentiré mucho más próximo y solidario con los «modestos» y esforzados «hombres de la investigación de campo» que con los «adoradores» de computadoras, estadísticas y bibliografías norteamericanas.

Hermida defiende una explicación extraterrestre del fenómeno ovni. Se trata de un «buceador» en los vestigios de estas naves en la antigüedad humana y, en definitiva, un hombre honesto, que está aportando excelentes trabajos a la ufología hispana.

Precisamente por su «calidad moral» y sus conocimientos como investigador de «campo», las tres diapositivas que presento a continuación -y de las que fue autor- no ofrecen duda alguna. Éstos fueron los datos y comentarios escritos por ambos ufólogos andaluces:

Castilleja de la Cuesta (Sevilla)

«Avistamiento: Íbamos de reconocimiento a un lugar donde se había producido un avistamiento ovni en días anteriores. Y vimos un punto luminoso que evolucionaba caprichosamente en el cielo. Se detenía y reanudaba su marcha, como jugando con las estrellas. Presenciamos estas evoluciones en varias ocasiones y durante más de 20 minutos. Se perdió definitivamente en el horizonte (en la transparencia se percibe la trayectoria del punto al perderse como un finísimo trazo azul descendente y en ángulo muy pronunciado). En la parte inferior de la imagen se distinguen unos postes y alambradas.»

El ovni parecía «jugar» con las estrellas. Foto tomada por José Luis Hermida en Castilleja de la Cuesta (Sevilla).

Tena: rasgos luminosos de varios colores, predominando el amarillo. Formas caprichosas.

Lugar: Castilleja de la Cuesta (Sevilla).

Fecha: 30 de enero de 1978 a las 23.30.

Película: infrarroja.

Cámara: Yashica G.S. (35 mm) f. 1.7.

Velocidad: en exposición.

El misterioso Coto de Doñana

Las dos diapositivas de la página anterior fueron hechas por José Luis Hermida Álvarez y José Ruesga Montiel en el mítico y misterioso Coto de Doñana, en Huelva. Conozco bien la zona y sé que en ella -en contra de lo que han llegado a afirmar algunos de estos ufólogos de «salón»- la casuística ovni es muy abundante. Pero, naturalmente, para averiguarlo y darse cuenta de ello hay que viajar hasta el Coto...

Las dos diapositivas del Coto de Doñana, hechas con exposición. La magia de la película infrarroja es fascinante.

Las dos imágenes fueron hechas el 4 de abril de 1978, hacia las dos y media de la madrugada.

«Un disco o bola como de unos 10 cm de diámetro (tamaño aparente) que llevaba una trayectoria ascendente fue vista por los testigos. Se apagó a los pocos segundos.»

Los investigadores completaron así dicha toma:

«Tema: trazos rojos y núcleo redondo más claro. La cámara, película, exposición, abertura, etc., fueron las mismas que en la diapositiva anterior.

»La segunda toma en el Coto fue un punto luminoso que evolucionaba lentamente. En la diapositiva aparece un trazo luminoso claro y pequeñas manchas de color, también claras. Idénticas medidas, cámara, película, etc., que en las fotos anteriores.»

Los documentos, además de encerrar una gran belleza, resultan elocuentes en cuanto a algo a lo que ya me he referido en capítulos anteriores: la maniobrabilidad de estas naves nada tiene que ver con nuestros aviones, helicópteros o cohetes.

A las pruebas me remito, una vez más.

 

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