Un individuo observa a un animal desde el interior de una canastilla de un globo.

Tanzania: Pinturas imposibles

En Tanzania existen más de quince “estaciones pictóricas” con miles de pinturas. Algo parecido sucede al sur de Argelia. Allí hay algunas que resultan  imposibles  para la arqueología oficial.

Hace mucho que defiendo la realidad del fenómeno ovni y sus múltiples orígenes, entre ellos el extraterrestre. He reunido un notable capital informativo y, en consecuencia, el convencimiento es absoluto, sin la menor sombra de duda. Pues bien, entre esos miles de casos de avistamientos, aterrizajes y encuentros cercanos, incluso, con los tripulantes de esas naves no humanas, siempre me llamó la atención una información contenida en las pinturas rupestres africanas. En Tanzania, al norte de Kondea, existen más de quince estaciones pictóricas, con miles de pinturas. Mary Leakey llevó a cabo una extraordinaria labor de clasificación y rehabilitación de muchos de esos paneles. A ella se debe buena parte de los hallazgos. En el asentamiento que bautizó como Kolo T, al este del rio Bubur, Mary acertó a descubrir una escena que la dejó perpleja: un antílope había sido pintado en actitud de cornear a un individuo de gran cráneo que parece observar al animal desde el interior de la canastilla de un globo. El globo se aprecia con gran claridad, destacando los filos reforzados de la canastilla, los vientos o cuerdas que cuelgan de la barquilla y las líneas que resaltan el movimiento y el volumen del globo aerostática. Y digo que Mary Leakey quedó desconcertada porque dicha pintura tiene una antigüedad aproximada de 29.000 años (!). Como es natural, hace 29.000 años no existían estos artefactos, ni el ser humano -que sepamos- estaba capacitado para desarrollar estas técnicas de vuelo. Leakey evitó el problema, afirmando que aquello era una escena de caza: "un cazador se refugia detrás de un escudo rectangular, defendiéndose del ataque de un antílope". Y se quedó tan feliz...

          

Imagen 2: Pintura rupestre de 9.000 años localizada en Jabbaren.

Imagen 3: En el desierto de Tassili N´Ajer, al sur de Argelia, hay cientos de pinturas rupestres.

Algo parecido sucede al sur de Argelia, en el desierto de Tassili N'Ajer. Alli  entre los cientos de pinturas desconcertantes, hay algunas que resultan imposibles para la arqueología y la ortodoxia oficial. En ellas, los artistas del Neolítico (hace 9.000 años) dibujaron un centenar de individuos que no guardan semejanza alguna con los hombres y mujeres que pastorean los rebaños, participan en la caza o forman parte de las escenas cotidianas en las aldeas. Estos seres, para irritación de los llamados racionalistas, no son encajables en nada conocido: presentan cascos o escafandras, trajes de una o dos piezas (en ocasiones claramente hinchados), cinturones, botas y guantes. Hoy son perfectamente identificables con nuestros astronautas. El problema es que estas pinturas, en especial los cabezas redondas como los definen los arqueólogos, han sido datadas en 9.000 años. Y el lector se preguntará, con razón: ¿se trata de simple y pura imaginación de los hombres de la Edad de Piedra? Cuando se analizan estas imágenes con un mínimo de rigor es fácil comprobar cómo los artistas se tomaron la molestia de dibujar los cierres en cuellos y muñecas. ¡Demasiada imaginación! Para los investigadores del fenómeno ovni, al menos para los honrados, no hay duda: esas imágenes son la viva representación de uno seres no humanos que visitaron la Tierra en el pasado. Alguien los vio y los pintó en los abrigos rocosos. El paraje donde se encuentra la mayor parte de estas pinturas rupestres en Argelia recibe el nombre de Jabbaren (Los Gigantes). Estoy seguro: algún día la Ciencia se verá obligada a rectificar.

Fotos: IVAN BENÍTEZ

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tiempodehoy.com 24/05 / 04 TIEMPO DE HOY

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