TRABAJO A TRES TURNOS

En mi caso tiene difícil remedio.

Mi última esperanza es el sur del sur…

Me acuso de trabajar a tres turnos.

Nada es peor que un adicto al trabajo. Ni siquiera queda sitio o voluntad para otros pecados.

Soy de los que hablan el idioma de la prisa. Soy de los que tamborilea impaciente cuando trabajan los demás. Soy tan cretino que aún busco el lado rentable de los sueños. Soy de los que enrollan el tiempo bajo el brazo y lo extiendo a mis pies, según.

Sé que el trabajo puede devorarme pero sigo alimentándolo, confiando en que sabré saltar a tiempo. Sé que el trabajo es sólo un huésped, pero yo le he consentido que de órdenes. Sé que el trabajo es una jauría que escapó de la razón. Por eso confío en el sur del sur. Quizá ahora consiga el divorcio y me case con la vida.

© www.jjbenitez.com