EL CONTRATO

No importa. Lo repetiré. Al sur de la razón lo que cuenta es la ley del “contrato”.  Antes de nacer, cuando Él imagina a una criatura, esa personalidad “es”. Entonces, si el nuevo ser decide probar la aventura del tiempo y del espacio, elige. Es el único momento de auténtica libertad. Y decide qué ser, cómo, dónde y por qué. Es entonces cuando se “firma”, libre y voluntariamente. Es entonces cuando se nace. Y el  “contrato” es preservado de todo y de todos, incluyendo nuestra propia memoria. Por eso casi nadie sabe por qué está aquí, ni cuál es su Destino. Por eso nacen mediocres, sabios, malvados, anónimos, tontos o fanáticos. Todos lo han seleccionado y firmado. Todos por una u otra razón o, lo que es más probable, por toda una cadena de razones-experiencias. Todo obedece a una orden superior que no podemos siquiera imaginar.

Después, al morir, alguien nos entrega la “maleta” de la memoria. Entonces recordaremos…

                                                                         Barbate 24 Mayo 05

                                                                             12h 15´

 

© www.jjbenitez.com