PECADO CONTRA EL SILENCIO

Alguien pregunta. Si no es posible herir o molestar a Dios, ¿qué es el pecado?. Sólo puedo responder por mi mismo. Sólo conozco mis propios pecados. Y procederé a pasar revista, sin que sirva de precedente.

Uno de mis peores errores es no saber guardar silencio. La palabra es un regalo de los cielos y yo la derramo, sin apreciar su verdadero coste. El silencio –ya lo dije– es el gran desterrado de mi vida. Siempre lo he mantenido a distancia, como a las víboras y a los emisarios de desgracias. Soy tan idiota que lo confundo con las credenciales del dolor y de la muerte. Me acuso de pecar contra el silencio. Es decir, de no saber amar (el silencio es la máxima expresión del “te quiero”). El silencio es el perfume de Dios (cuando “suena” es que acaba de pasar).  Me acuso de arrinconarlo y amordazarlo. El silencio es siempre la voz del otro, la que no escucho o no me gusta escuchar.

Me acuso de pecar contra mi mismo, borrando el silencio del arco iris.

 

www.planetabenitez.com - www.jjbenitez.com © ®