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Planeta Encantado nace como un desafío. ¿Seré capaz de sacar a la luz cuanto he llegado a contemplar y conocer? Planeta Encantado le mostrará lo creíble y lo increíble. Lo más grande y lo supuestamente más pequeño. Planeta Encantado es la viva demostración de que el mundo sigue vivo en sus leyendas, en su mitología y en sus secretos. Planeta Encantado ha penetrado en las junglas y caminado por los ardientes desiertos. Y así ha quedado escrito y fotografiado. Planeta Encantado trata, en suma, de estimular su imaginación y, sobre todo, de enriquecer su espíritu.

 

 

La cueva de la llave Y llegó uno de los momentos culminantes en la vida terrenal del Hijo del Hombre: aquel verano del año 25 de nuestra era...

El anillo de plata En 1996, este investigador se hallaba inmerso en una desconcertante aventura llamada «Ricky»: una bella norteamericana que, al parecer, tenía muy poco de humana. Lo que conocemos como «infiltrados».

El secreto de Colón Antes, durante la mayor parte de mi vida, consideré que todo se debía al azar. Todo era fruto de la caprichosa e incomprensible casualidad. Por eso no comprendía la tozudez de Cristóbal Colón. Y estudié su vida y figura una y otra vez. Y conforme fui profundizando, más oscura se presentó esa casi enfermiza obsesión del futuro Almirante de la mar Océana. ¿Por qué Colón se enfrentó a todo y a todos? ¿Por qué jamás cedió?

Las esferas de nadie Fue en los años setenta (siglo XX, claro está) cuando cayó en mis pecadoras manos la noticia sobre las increíbles esferas de piedra de México. No podía creerlo. Y solicité más detalles a Harry Müller, director de la revista México desconocido. Allí las contemplé por primera vez. El artículo se titulaba «Las misteriosas esferas de Ahualuleo». Después, como tantos otros temas, quedó en los archivos, aparentemente dormido. Hasta que el Destino me salió de nuevo al encuentro...

Un as en la manga de Dios  Recuerdo que, al mirarla con detenimiento, me estremecí. Aquel Hombre muerto tenía algo especial. Era hermoso. Quizá la palabra exacta sería majestuoso. ¿Un cadáver majestuoso? Aquella imagen, encerraba «algo» extraño. La había visto en otras oportunidades, pero nunca como en esta ocasión. El padre Carreño, entusiasmado, fue señalando algunas de las principales características del rostro, del pecho, de las manos, de las heridas... y empecé a comprender: estaba ante una figura incomprensible para la razón y para la ciencia.

Los señores del agua  «...Ocurrió hace mucho tiempo. No se sabe con exactitud. Algunos aseguran que pudo ser hace miles de años. Poco importa. La cuestión es que sucedió.
»Unos seres procedentes del sistema Sirio descendieron en el corazón de Mali y enseñaron a los dogon la metalurgia, el arte de la palabra, la agricultura y toda una serie de conocimientos, imposible para su tiempo.
»Eran los "nommos". Así los llamaron los dogon. Mitad seres humanos, mitad peces.
»Y esta tribu del África occidental, tan atrasada como aislada, supo de la existencia de Sirio "B", compañera de Sirio, mucho antes de su descubrimiento por los astrónomos. ¿Cómo podía ser? Los dogon, obviamente, nunca tuvieron telescopios. ¿Y cómo explicar que supieran de las lunas interiores de Júpiter o de los anillos de Saturno?»

Una caja de madera y oro  He visitado el macizo granítico del Sinaí en tres oportunidades. En las tres regresé decepcionado. La Biblia, probablemente, no dice la verdad. Ésa es mi opinión personal. Moisés, a sus ochenta años, jamás pudo subir en solitario hasta lo alto de la montaña.

La isla del fin del mundo  Aquel lunes, 28 de enero, mientras cenábamos, el profesor Conte me hizo una confesión. Años atrás, en 1992, en una visita a Tahití, había tenido la fortuna de acceder a un importante y poco conocido manuscrito en el que, al parecer, se cuenta la historia de Pascua. La verdadera historia. Jesús Conte insistió: «...Una historia jamás difundida y que la casualidad puso en mis manos...»

El mensaje enterrado  Después de treinta años de investigación y estudio, después de haber visitado Israel, Egipto y Jordania en más de quince oportunidades, no puedo sacar otra conclusión: Jesús de Nazaret es el personaje histórico más manipulado y peor comprendido. Manipulado, curiosamente, por aquellos que se dicen seguidores y discípulos. La criatura más censurada de la historia.

La huella de los dioses  Una lucha aparentemente estéril en la que la arqueología no ha dado su brazo a torcer. Una historia aparentemente sin final. Once mil piedras con unos altorrelieves asombrosos, desenterradas, al parecer, en las arenas del vecino desierto de Ocucaje, a escasos kilómetros de Ica. Todo un tesoro arqueológico suministrado por los indios. Pero el doctor Cabrera, como digo, murió sin que la ciencia reconociera su labor...

Tassili  En mayo de 1998, un oficial de la Armada convierte los «palos» y «ceros» (dígitos binarios) al sistema decimal, proporcionando a Juanjo Benítez unas coordenadas dobles. Una de esas coordenadas señala Tassili, en el sur de Argelia. La otra apunta a la constelación de Orión. ¡Increíble! Tassili es uno de los lugares donde se hablan dialectos derivados del bereber antiguo. Orión es la región del cielo de la que, al parecer, procede «Ricky», la supuesta «infiltrada» «no humana».

Cabezas redondas  Y junto a la «nave y el astronauta», lo que los arqueólogos definen como «medusas». Las hay a decenas en los abrigos rocosos de Jabbaren. ¿Medusas? ¿A mil ochocientos metros de altitud y dos mil kilómetros de la costa más cercana? Utilicemos la lógica: ¿llegaron los hombres del Sahara central a saber de las grandes masas de agua del Atlántico o del Mediterráneo? En lo que se refiere a los habitantes del Tassili N'Ajjer, lo dudo... En ese caso, ¿por qué iban a pintar algo que jamás vieron? ¿Qué es entonces esa «medusa»? Para mí, está claro: podría tratarse de la imagen de un objeto capaz de ascender o descender. Y el «artista» inmortalizó el sistema de propulsión -chorros de fuego o humo-, dibujándolo con largas líneas paralelas (véanse fotos y cuadernos de campo).

Escribamos de nuevo la historia  Para mí estaba claro: la escritura bereber aparece junto a los grabados y pinturas del Sahara. En otras palabras: tienen la misma antigüedad. La escritura fue trazada por los «artistas» que diseñaron los «cabezas redondas» y la formidable fauna grabada en las rocas. Pero ¿por qué se perdió? ¿Qué sucedió con una lengua tan perfecta y original?