FECHA: Agosto 1950

LUGAR:Great Falls, Montana, EE.UU.

AUTOR: © Nick Mariana

Montana, superficies altamente pulidas en los discos.

Otro de los casos más intensos, y que ha llevado de cabeza a los militares norteamericanos encargados o no de investigaciones ovni, fue el ocurrido en agosto de 1950 en Great Falls (Montana), EE.UU.
En aquellas fechas, el señor Nick Mariana, entonces entrenador del equipo de béisbol "Selectrics" de la citada localidad de Great Falls, se encontraba acompañado de su secretaria. A plena luz del día, los testigos observaron en el cielo dos luces con forma de disco.
Sin pérdida de tiempo, Nick tomó un tomavistas que llevaba en su coche y filmó una película de 16 mm. Muy a pesar de los "negativistas" de la Fuerza Aérea Norteamericana, el Informe Condon declaró el caso "Mariana" como "inexplicable". Pero dejemos que sea el investigador Kelvin D. Randle quien nos cuente el suceso...

Un destello

La película tomada desde el vacío estadio Legión Park en Great Falls, Montana, el 5 o el 15 de agosto (no pudo determinarse la fecha exacta), ha soportado los mayores esfuerzos de los desbaratadores para desacreditarla o de los escépticos para explicarla. He aquí la historia:

Nick Mariana estaba inspeccionando el campo antes de un partido. Con él se hallaba su secretaria, de 19 años de edad, Virginia Rauning. Eran las 11.25 de la mañana cuando un destello le llamó la atención. Mariana pudo ver dos objetos brillantes, plateados, que parecían girar al volar sobre Great Falls. Calculó que su velocidad era del orden de 200 a 400 millas por hora. Llamó a Rauning mientras corría a recoger su tomavistas de 16mm., que normalmente lleva en su coche.
Mariana pudo filmar los dos ovnis circulares según pasaban sobre un edificio existente detrás de una torre de agua. En la película, los objetos parecen destellar y, seguidamente, alejarse de la cámara. En menos de 20 segundos los ovnis desaparecieron. Rauning vió los objetos mientras Mariana filmaba, pero sólamente durante cinco o diez segundos. Mariana se excitó comprensiblemente por el acontecimiento y llamó al periódico local para informarle.
Tal reacción podría ser significativa.
Los propagadores de bulos esperan generalmente a que les sea devuelta la película, antes de decírselo a nadie. De esta forma se aseguran que tienen la imagen deseada en la película. Pero el revelado de la película de Mariana llevó más de una semana. Y fue probablemente a últimos de agosto o a primeros de septiembre cuando vió por primera vez los resultados. Durante septiembre y octubre, Mariana mostró la película a varios grupos cívicos.
En una de las reuniones un hombre sugirió que Mariana enviara la película a las Fuerzas Aéreas de los EE.UU. para su análisis. El hombre escribió posteriormente a la base aérea de Wright-Patterson (sede del libro azul de las fuerzas aéreas) diciendo que Mariana estaba dispuesto a prestarles la película. Los "desbaratadores" consideraron raro que Mariana no escribiera él mismo la carta.
Más tarde explicó que nunca se le había ocurrido.
En octubre de 1950, las fuerzas aéreas intervinieron en el caso. Enviaron a un oficial de la base de Malstron (anterior base de la USAF en Great Falls) para entrevistar a Mariana y obtener la película. Los primeros análisis no probaron nada. Los oficiales de la Fuerza Aérea dijeron que las imágenes fueron ocasionadas por dos reactores-interceptores que estaban en el área por entonces. Dijeron que el reflejo de la luz del sol en los fuselajes hacia desaparecer los otros detalles y que esta era la razón por la que Mariana no había podido identificarlos.

Las Fuerzas Aéreas devolvieron seguidamente la película. En 1952, el proyecto UFO de las USAF fue revitalizado y se volvieron a examinar muchos de los casos antiguos. Los oficiales de Wright-Patterson preguntaron a Mariana si podían observar la película de nuevo y él aceptó.
Los investigadores encontraron registros de dos reactores
f-94 que habían aterrizado en la base Aérea de Malstrom aproximadamente a la hora en la que se vieron los ovnis, si la fecha correcta era el 15 de agosto. Pensaban que la luz solar brillante reflejada en los reactores en el ángulo correcto pudiera haber ocasionado las imágenes. Pero existía otro problema con esta explicación: Mariana replicó que tanto él como Rauning vieron otros reactores en la parte baja del cielo justamente después de observar los ovnis. Esto desecharía la explicación de los "aviones" siempre que los testigos no estuvieran mintiendo.
Las Fuerzas Aéreas clasificaron el caso como "posibles aviones" y lo dieron por terminado.

Faltaban los 30 primeros fotogramas.

Esta vez, cuando la película fue devuelta a Mariana, este se quedó desconcertado. Afirmó que las FF.AA. habían suprimido las 30 primeras imágenes extrañas de la película. De acuerdo con Mariana "...esas imágenes mostraban fotogramas mayores de los ovnis, con una ranura o banda en un punto por la que podrían verse girar al unísono". Mariana pidió que las FF.AA. le devolvieran el resto de la película.
Las FF.AA. negaron haber quitado ninguna parte de la película. Todo lo que muestran los registros del libro azul es que se pidió permiso para quitar una imagen solamente, porque los agujeros de arrastre estaban dañados, pero se dijo que, por lo demás , la película estaba intacta. Por otra parte, Mariana afirmó que tenía una carta que hacía referencia a las 30 imágenes que, desafortunadamente, no podría presentar.
En 1953 la CIA organizó el "Panel Robertson" que examinó la película de Mariana junto con otros casos seleccionados (vean implicación de la CIA). Y, como antes, se adoptó la solución de los "aviones".
Sin embargo, esta vez se quitó la palabra "posible" del archivo. Se marcó simplemente "aviones". Sin embargo, el caso no fue cerrado.
En 1955, el Doctor Robert M.L.Bacquer, empleado entonces de la Douglas Aircraft Corporation, realizó su propio análisis detallado de la película. Su conclusión es que las imágenes no podrían ser explicadas por ningún fenómeno natural actualmente conocido. Pero fue más lejos que la simple observación de la película. Realizó una serie de pruebas incluyendo sus propias películas de aviones a diferentes distancias. A doce millas, utilizando un tomavistas similar al de Mariana, Baquer filmó un DC3 de manera que duplicaba la película de Montana.
Sin embargo, los resultados no fueron completamente satisfactorios. Estudiando la película de Mariana, Baquer había determinado que los objetos estaban a dos millas de la cámara. A dicha distancia, los reactores interceptores deberían haber sido claramente identificables como aviones. Al aumentar la distancia, ocurría lo mismo con la velocidad, hasta que a 10 millas los objetos tenían que estar moviéndose a 600 millas por hora y a 12 millas estaban desplazándose a mayor velocidad que la de los reactores en 1950. El duplicado de Bequer necesitaba un DC3 a 12 millas, pero un DC3 no tenía la mitad de la velocidad necesaria.

La película quedo olvidada hasta que se organizó en 1966 el "Proyecto UFO" de la universidad de Colorado, encabezado por el doctor Edward U. Condon.
Las películas fueron estudiadas de nuevo, los archivos de Baquer fueron examinados y Mariana fue entrevistado otra vez. Se vió el archivo de las Fuerzas Aéreas completo. Los Investigadores de Condon añadieron un nuevo problema al caso... no estaban seguros si la película se había tomado el 5 o el 15 de agosto.
Si había sido el 5 de agosto, la explicación de los aviones era improbable. La verificación racional sacó a relucir que la fecha del 15 de agosto no era posible. Mariana estaba en el campo de baseball para inspeccionar el terreno antes de un partido. Los registros de los periódicos mostraban que no había habido partidos en casa para el equipo de Great Falls entre el 9 y el 18 de agosto. Los registros de la FF.AA. indicaban que Mariana dijo que había visto los reactores después de que desaparecieron los ovnis.
Esto tendería a fijar la fecha como el 15 de agosto, a menos que se estuviera refiriendo a otros aviones y no a los dos cazas f-94. El principal fotoanalista de este caso para el Comité Condon, el astrónomo William K. Hartmann, de la Universidad de Arizona, resumió su informe de la manera siguiente: "Suponiendo que el 15 de agosto fuera la fecha correcta, los investigadores de las FF.AA. comprobaron que había dos reactores F-94 en la proximidad, y que habían aterrizado sólo minutos después del avistamiento, lo que muy bien podría haberlos puesto en recorrido circular alrededor de la base de las FF.AA. de Malstron, solamente a 3 millas al E-SE del campo de baseball. Sin embargo, Mariana informó que había visto dos aviones aproximándose para tomar tierra inmediatamente después de la filmación, lo que supone una explicación para estos aviones". El análisis de la película mostró una diversidad de cosas. Posiblemente, el hecho más importante provino del estudio de Colorado. Hartmann comprobó que los objetos fotografiados tenían una forma elíptica constante. Bequer había pensado que la forma se debía a la panoramización irregular con el fotógrafo, pero se demostró que tal panoramización no había ocurrido. Se encontró evidencia de panoramización en una o dos imágenes, pero un estudio completo de la película demostró que era la forma de los objetos la que había ocasionado las imágenes. Los datos rigurosos disponibles en la película no proporcionan información definida suficiente para llegar a una conclusión en firme. Aunque no se ha hecho un análisis completo, imagen por imagen, probablemente porque unas pocas imágenes están oscurecidas por la torre de agua, se han examinado cuidadosamente secuencias largas de la película.
Ninguno de los estudios proporcionó dato alguno que demostrara que la película había sido trucada.. Los datos señalan que los objetos eran de forma discoidal y las imágenes de la película consistentes y con superficies metálicas altamente pulidas en los discos. Los datos rigurosos de la película indican igualmente que la explicación de aviones no es posible, pero no prueban que se trataran de naves espaciales. Son, simplemente, ovnis.

El comportamiento de las Fuerzas Aéreas norteamericanas resulta, una vez más, muy sospechoso. Esto me lleva a sugerir a aquellos posibles fotógrafos que logren alguna vez unas secuencia-ovni que, antes de presentarla o cederla a ninguna autoridad militar, tengan la precaución de hacer una o varias copias. De lo contrario, como en el caso Mariana, pueden encontrarse con graves mutilaciones o con la desaparición total del documento gráfico o filmado.
La experiencia es la madre de la ciencia...

 

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