FECHA: 16 de Mayo de 1953

LUGAR: Blanche Borne, Bélgica

AUTOR: © Hermann Chermanne

Bélgica: un "huevo frito" que vuela

Hermann Chermanne, un fotógrafo profesional y colaborador de un gran periódico belga, regresaba a Charleroi el 16 de mayo de 1953. Su camino pasaba por la pequeña localidad La Blanche Borne, que está situada a unos 7 km al sudeste de Charleroi, en las proximidades de Bouffioulx. Hacia las 17.30 horas decidió tomar un descanso en las proximidades de un cruce de carreteras. Chermanne quería tomar con su cámara Linhof algunas fotos de un rebaño de ovejas. De repente, notó un sonido inexplicable, que a él le recordó la agitación al aire de una gran placa de chapa y que iba acompañado de disparos similares a los de una ametralladora. Cuando se volvió, pudo apercibir en dirección noroeste un poderoso cuerpo volante con brillo claro, que se encontraba circundado de un halo blanquecino. De este velo de vapor se desprendían numerosas partículas blancas, con lo que el objeto mismo arrastraba tras de sí una cola de humo dirigida hacia abajo. Estas "señales de condensación" similares a un ciclón, que giraban en forma parecida a una bobina, de color azul blanquecino, parecían elevarse por encima del fondo del valle.Mientras el objeto desconocido se elevaba lentamente, el testigo de la observación pudo tomar dos fotografías muy bien logradas. La máquina, en su elevación, se había girado alternativamente 90 grados a la derecha y a la izquierda, pareciendo en parte ovalada y, a veces, circular. Finalmente, permaneció silenciosamente suspendida en el aire unos 20 segundos. Los ruidos se debilitaron, desapareciendo repentinamente. Exactamente en ese instante, el objeto aceleró con una rapidez extraordinaria y desapareció en el cielo por el sudeste como una estrella fugaz. Entre tanto, también desapareció la cola humeante. Otro testigo de Bouffioulx, el ebanista Roger Michel, pudo seguir al objeto desde la localidad de Chamborgneau, situada hacia el sudeste. Aunque no sabía informar de detalles, se quedó maravillado del vuelo totalmente silencioso del objeto no identificado. Numerosos habitantes de la zona de Bouffioulx creyeron haber oído, a la hora en cuestión, un estruendo considerable.

El fotógrafo Chermanne fue interrogado profundamente, poco después de estos hechos, por la Administración Militar en Bruselas. Aunque está convencido de la realidad de su aparición, rechaza las especulaciones sobre "platillos volantes". Algún tiempo después del suceso, oyó que alguien había hallado huellas extrañas en el posible lugar de aterrizaje, en la zona de La Siverie. Según afirma el ingeniero jubilado G. C., en el otoño de 1953, en aquel claro del bosque, una docena aproximada de álamos habían perdido con una rapidez inhabitual sus hojas, pereciendo después. El fotógrafo utilizó película 9 x 12 "Planfilm G. Gevapan 33".

Según la opinión del testigo, las pequeñas manchas alrededor del objeto volante circular podrían ser consecuencia de un efecto del sol al revelar demasiado oscuro. De cualquier manera, estaba seguro de que las partículas emanadas tanto de la cola de humo como del mismo objeto tenían un color blanco pálido.

 

www.planetabenitez.com