FECHA: 1954

LUGAR: Mödlinger, Admont. Austria.

AUTOR: © Erich Kaiser

Austria: volando en contra de las leyes físicas "humanas"

La formidable "oleada" ovni de 1954 sobre Europa -y muy especialmente sobre Francia, Italia y Alemania- cuenta con otro documento gráfico de gran valor. Yo diría que único, dadas las insólitas características de vuelo de los objetos que aparecen en dicha foto.
En los primeros días de agosto de ese año, el entonces minero Erich Kaiser se dirigió al refugio de Mödlinger, en la cadena montañosa del Gesáure, muy cerca de Admont (Austria). Había salido de su pueblo -Hohantauern en las proximidades de Trieben- para disfrutar de una semana de vacaciones. - El día 3 de ese mes de agosto, y en compañía de otros tres amigos (uno de ellos parece ser que era su hermano), emprendió la ascensión del Reichenstein, de 2.178 metros de altura.
El buen tiempo que habían encontrado en las primeras horas de excursión cambió hacia el mediodía y los cuatro expedicionarios se apresuraron, con el fin de llegar lo antes posible a un refugio situado a unos cuatro kilómetros al norte de Gaishorn y al nordeste de Trieben, en Estiria, en el sudeste de Austria.
Kaiser marchaba algo rezagado, puesto que -según declararía después- pretendía hacer algunas fotos del monte Kaibling. Hacia las 13 horas, el minero advirtió en el cielo una especie de destellos o fogonazos. Al mismo tiempo vio tres "extraños discos de apariencia metálica" que, sin ruido alguno, se desplazaban a unos 700 metros de distancia en dirección este-noroeste.
Kaiser estimó la velocidad de los objetos en unos 200 kilómetros por hora, navegando siempre en línea recta. El montañero tomó de inmediato su cámara y pudo hacer un disparo.
Cuando intentó el segundo, los ovnis habían desaparecido y las nubes cubrían ya la casi totalidad del cielo. Contra todas las leyes físicas Kaiser siguió la ascensión, reuniéndose con sus compañeros en el citado refugio de Mödlinger. Algunas semanas después, la fotografía fue publicada en el diario Neue Zeit, de Graz. Era el 16 de octubre de 1954.
Kaiser escribió una carta al director del periódico, solicitando un análisis de la fotografía. Pero nada de esto sucedió. Sólo en 1957, cuando otro diario, el Weltrazinzbote, publicó la aventura de Kaiser, el negativo pudo ser debidamente analizado.
Los especialistas no encontraron señales evidentes de fraude. Otros, sin duda porque no llegaron a contemplar las ampliaciones de cada objeto, afirmaron que podía tratarse de globos. En relación con esta explicación, el testigo -que había hecho el servicio militar en el Ejército del Aire- replicó que los objetos eran claramente metálicos y, además, ningún globo hubiera podido volar a semejante velocidad y en tan perfecta formación.

 

Reactores de combate volando de costado y formación de helicópteros. Ninguno de estos sistemas de navegación tiene nada que ver con la escuadrilla de ovnis fotografiada en los Alpes Austriacos.

En el documento gráfico aparece también un cuarto ovni -en la parte superior izquierda del cliché- que Kaiser no llegó a ver. En opinión de los especialistas en navegación aérea, la forma de volar de estos discos -ofreciendo al aire la totalidad de su superficie- resulta incomprensible y contra todas nuestras leyes físicas. A este correcto planteamiento humano podemos añadir un factor igualmente transparente: a juzgar por las pruebas que vamos reuniendo, los ovnis nada tienen que ver con la tecnología del hombre.
De ahí que sus sistemas de navegación, propulsión, etc., resulten desconcertantes para la ciencia del siglo xx. Pero no debemos olvidar que, al igual que los habitantes del siglo xvi no pudieron soñar siquiera con una "caja" metálica que sirviera para subir y bajar a los humanos en sus viviendas, la Humanidad también conocerá -eso debemos esperar- un siglo XXV y XXX...

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