FECHA:  2 de Abril de 1966

LUGAR: Melbourne, Australia.

AUTOR:  © Anónimo

Dudas sobre el ovni de Melbourne

En esta tercera fotografía, la sombra de un posible fraude se hace aún más eseurridiza.
He aquí la historia de su obtención.

El 2 de abril de 1966, hacia las dos y veinte minutos de la tarde, un conocido hombre de negocios con residencia en Balwyn (suburbio de Melbourne, Australia), y cuya identidad no fue hecha pública por temor al ridículo, vio un objeto con forma de hongo o campana, que maniobraba sobre la zona. Se movía siempre lateralmente y su diámetro fue estimado en unos 7 u 8 metros.

El ejecutivo australiano tomó itria cámara Polaroid e hizo fotografía.

El ovni, según el testigo, se encontraba a unos 50 metros sobre el edificio de color rojo. Su aspecto era totalmente metálico.

En el instante de sacar la fotografía -y siempre según el testimonio del fotógrafo-, el objeto aceleró y desapareció hacia el Norte.

El análisis de Frieden

Hasta aquí, como vemos, un relato típico de "encuentro" con un ovni. Y la imagen, como saben los estudiosos del tema, dio la vuelta al inundo. Todos la considerarnos como genuina...

Algún tiempo después, el citado profesor Frieden, asesor del APRO en asuntos fotográficos, examinó la foto y llegó a la siguiente y decepcionante conclusión:

El doctor comprobó que la chimenea que aparece en la parte inferior de la imagen (de color rojo) estaba más borrosa que el presunto ovni. Esto le impulsó a analizar la copia con más detalle. Fue entonces cuando encontró una línea rasgada y diseontinua en el centro de la imagen. Aquello le hizo dudar aún más.

Y llegó al convencimiento de que la fotografia de Melbourne había sido trucada mediante dos partes. Una vez unidas, el fotógrafo había hecho una nueva copia. Esta postura del APRO -totalmente en contra del ovni de Melbourne- no ha
sido compartida, en cambio, por otros grupos y organizaciones privadas que investigan el asunto ovni. Entre otros, por ejemplo, el grupo que dirige el mayor Colman Vonkeviczky, así como el ICUFON.

A mi juicio, el caso no ha sido suficientemente investigado, tanto a nivel de encuesta con el anónimo autor de la fotografía, como sobre la copia original Polaroid.
Los argumentos del profesor Frieden, evidentemente, parecen buenos y dan pie, al menos, a una grave duda sobre la autenticidad del documento. Sin embargo, antes de pronunciarse definitivamente sobre la bondad o malicia de una fotografía, es necesario un examen más concienzudo. El tiempo, quizá, nos proporcione la respuesta.

De momento, al menos para mí, el ovni de Melbourne queda bajo la duda.

www.planetabenitez.com - www.jjbenitez.com © ®