Las tres fotografías de Río Negro. En la tercera el ovni aceleraba, de ahí su imagen borrosa. >

1974

Río Negro: el ovni secó los frutales

En abril de 1974, otro objeto volante no identificado fue visto a muy baja altura, en Río Negro (Argentina).

La investigación fue hecha en esta ocasión por el grupo CRIFE (Centro Rionegrino de Investigación de Fenómenos Espaciales).

He aquí una síntesis de sus estudios y entrevistas con los testigos, difundidos en la revista especializada Cuarta Dimensión, que dirige Fabio Zerpa:

El incidente llegó a nuestra mesa de trabajo de una manera meramente fortuita.

A través de un amigo de uno de los integrantes de CRIFE tomamos conocimiento de que el señor González, propietario de una chacra a pocos kilómetros de Villa Regina, había visto y fotografiado un ovni en pleno día, a principios del año 1974.

Según nuestro informante, González no había divulgado el caso sino a algunos amigos y familiares. Él había trabajado para González y ahora lo hacía para su padre.

Los datos que poseíamos eran en realidad escasos, pero suficientes como para iniciar una investigación seria y formal de los hechos.

Gracas a la colaboración del señor José Padín, el peón al que aludiéramos, pudimos localizar la chacra de González, sita a 18 kilómetros al oeste de la ciudad de Villa Regina, Río Negro.

En nuestro primer viaje al lugar del hecho sólo pudimos certificar la veracidad de las versiones que habían llegado hasta nosotros, ya que la familia González se había ausentado por unos días en viaje de negocios a la ciudad de Viedma. Pero nuestro viaje no fue en vano, pues pudimos interrogar a tres peones que habían sido testigos del incidente, que recordaban hasta en sus mínimos detalles.

«Como un zumbido de abejas»

El relato que nos hizo González puede sintetizarse en lo siguiente:

El día 9 de abril de 1974 se encontraba realizando trabajos de mantenimiento en el sistema de riego de su chacra, en compañía de su capataz, Liber Gómez, y de tres peones, Raúl López, Juan Crisóstomo García y Wenceslao Maidana. Aproximadamente a las 14 horas, un caballo enganchado en una chata mostró inequívocos síntomas de gran inquietud. Los esfuerzos para calmarlo fueron inútiles, por lo que Maidana lo retiró a los corrales, a unos 700 metros de donde se hallaban trabajando. Maidana pensó en volver a bordo del tractor pero, luego de varios infructuosos intentos para hacerlo arrancar, decidió regresar a pie. Cuando se hallaba a unos doscientos metros del grupo de hombres, creyó oír un zumbido como de abejas, pero era tan tenue que le restó toda importancia. Posteriormente llegó al sitio donde estaban trabajando y reinició su labor.

Algunos minutos más tarde el capataz, Gómez, llamó la atención del resto acerca del extremo silencio y quietud en  que se hallaban rodeados. A todos les llamó la atención poderosamente no oír el canto de los pájaros, y fue en ese momento cuando González vio cómo se elevaba silenciosamente por detrás de una alameda y a unos trescientos metros del lugar, un aparato redondo y de color gris de acero. El aparato permaneció suspendido sobre los álamos unos segundos, a unos 40 metros del suelo, apra luego, dirigirse hacia el grupo, lenta y silenciosamente.

Tras los primeros instantes de estupor, los testigos reaccionaron de muy diferentes maneras: Gómez se quedó como paralizado por la impresión, López y Maidana echaron a correr hacia la casa (a unos 300 m) y García quiso acercarse al objeto pero González lo tomó del brazo para impedírselo.

Ya en la casa, López y Maidana alertaron a la señora Haydée Lerna de González, a Jorge González (hijo del matrimonio) y a Zulema Varela (cocinera), quienes salieron al patio de la finca con el propósito de ver el prodigio.

En ese momento González, Gómez y García también habían decidido dirigirse a la casa en busca de refugio.

El ovni se había detenido, aproximadamente, sobre el lugar donde habían estado trabajando.

Al llegar a la casa, Emilio González recordó que su cámara fotográfica estaba cargada con película desde su reciente viaje a Bariloche, por lo que pensó que tenía una posibilidad inmejorable de perpetuar el insólito fenómeno que estaba presenciando.

Fue así como penetró en la casa, buscó su cámara (Voigtlander Bessamatic), salió al patio y se dispuso a fotografiar el objeto.

El ovni, después de permanecer algunos segundos sobre el sitio donde los hombres habían dejado abandonadas varias herramientas, reinició su marcha, muy lenta, hacia el sudeste, lo que lo llevaría a pasar cerca de la casa de los testigos.

Fue así como González obtuvo las tres fotografías.

La primera a consiguió cuando el ovni pasaba sobre una arboleda al este, y a unos 50 metros de la casa. Hasta allí el ovni mantuvo su velocidad extremadamente lenta.

La segunda fotografía fue hecha cuando el objeto se encontraba a unos 30 o 40 metros más hacia el sur. Fue entonces cuando el ovni empezó a acelerar.

La tercera y última fotografía, algo borrosa, fue obtenida cuando el objeto imprimió una brusca aceleración; de ahí el aspecto borroso de los bordes del ovni.

La velocidad del objeto y la profusa vegetación de la zona hicieron que fuera imposible obtener más instantáneas.

Consideraciones

Durante nuestros interrogatorios no nos quedó duda alguna acerca de la veracidad y objetividad de los testigos.

Incluso realizamos algunas constataciones que implican un testimonio independiente.

Según el propietario de la charca, durante los seis meses posteriores al incidente se pudo verificar que en el cuadro donde presuntamente había estado el ovni por un período de varios minutos a baja altura, se secaron ocho árboles frutales (manzanos), y otros cuatro álamos, cercanos a esos árboles, estuvieron a punto de secarse.

Este importante aspecto fue certificado personalmente, ya que  los frutales no habían sido cortados cuando realizamos la entrevista.

Sólo pudimos interrogar a cinco de los ocho testigos, pues el hijo de la familia González se encontraba en Viedma y la cocinera y el peón García habían dejado de trabajar en la chacra.

Conclusiones

Pensamos que nos encontramos ante un exclente caso ovni con importantes connotaciones:

1. Efectos en animales: manifiesta inquietud en un caballo y desaparición momentánea de aves.

2. Efectos en vegetación: ocho árboles frutales secados y deteriorados momentáneamente otros cuatro álamos.

3. Efectos auditivos: zumbido como de abejas que se hace más agudo a medida que acelera su velocidad el foco emisor (ovni).

4. Efectos fotográficos: tres instantáneas que no muestran signos de trucaje.

5. Varios testigos: un total de ocho conocidos, de los cuales pudimos entrevistar a cinco.

 

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