1977

Diez minutos sobre Buenos Aires

Creo que la presente fotografía es única en el mundo. Jamás se había fotografiado una formación o escuadrilla ovni y un helicóptero, simultáneamente.

Marcelo Eduardo Pichel, investigador argentino, lo escribió así para la revista Contactos extraterrestres.

«... El suceso ocurrió en la tarde del 19 de junio de 1977, en pleno centro de Avellaneda, en los suburbios de Buenos Aires. La placa fue obtenida por dos vecinos del lugar: Ricardo Larrieu y Eduardo Uhalde, que se encontraban festejando el cumpleaños de uno de sus hijos.»

En esos momentos -de acuerdo con sus posteriores declaraciones- decidieron efectuar algunas fotografías a los niños. Y a tales efectos se habían colocado en el jardín de la vivienda. Y en ello estaban cuando fueron sorprendidos por un intenso ruido.

«Levantamos la mirada hacia el cielo y vimos esos extraños objetos que evolucionaban a vertiginosa velocidad. Quedamos atónitos por espacio de varios minutos y prácticamente maravillados por lo que estábamos viendo. En tanto, la gente, alertada, comenzó a salir de sus casas, sumándose a nosotros. Los artefactos -prosiguieron los testigos- se movían como trompos que girasen sobre su propio eje. Y hacían círculos, separándose y volviéndose a reunir. Era un espectáculo impresionante y hasta sobrecogedor que se prolongó durante 10 minutos. En este tiempo, una enorme cantidad de personas se habían reunido en las calles.

Cuatro objetos no identificados rodean un helicóptero sobre los cielos de Buenos Aires.

»Nada más tomar las fotografías apareció un helicóptero de la Fuerza Aérea Argentina, que se aproximó al lugar con el fin de comprobar lo que les habían advertido telefónicamente y desde muchas viviendas. La policía, según comprobaciones posteriores, recibió numerosas llamadas.»

Una docena de ovnis

Al advertir la presencia del helicóptero, los objetos no identificados, en número superior a la docena, realizaron un movimiento simultáneo -algo así como un giro en «tirabuzón»- y se alejaron hacia el noreste.

Las fotografías fueron tomadas con un objetivo normal, sin teleobjetivo, puesto que, como ya comentábamos con anterioridad, los testigos se encontraban en el jardín, tratando de registrar una escena familiar.

Poco después de este hecho, las numerosas personas que se encontraban en el centro de la ciudad de Buenos Aires, alertadas por los intensos ruidos, fueron testigos del paso de la formación ovni. En total, miles de bonaerenses.

El investigador Marcelo Eduardo Pichel con uno de los testigos que logró fotografiar el ovni de Buenos Aires.

Los ovnis se detuvieron y «esperaron» la llegada del helicóptero, que trataba de perseguirlos. Desde su posición, los pilotos de la Fuerza Aérea Argentina comunicaron el hecho a las autoridades militares, que ordenaron la salida de otros aviones interceptores con base en el aeropuerto metropolitano Jorge Newbery, frente a la costa del Río de la Plata. Pero antes de que el helicóptero y los aviones se aproximaran a los ovnis, éstos hicieron un giro de 90 grados cuando sobrevolaban el mencionado río y desaparecieron.

Según los pilotos de combate, los interceptores llegaron a estar a una distancia de 1500 metros de la escuadrilla de objetos no identificados.

Los investigadores han analizado las fotografías, no encontrando motivos de fraude. Los posibles reflejos en la lente fueron igualmente descartados puesto que el cielo de hallaba aquel día totalmente cubierto de nubes.

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