1977

Volaron sobre el mítico Stonehenge

El siempre enigmático monumento de Stonehenge, en Inglaterra, fue escenario de un importante caso ovni en la tarde del 16 de octubre de 1977.

Veamos el informe realizado por los especialistas Jenny Randles y Peter Warrington, ayudados por investigadores pertenecientes a Cheshire (Sociedad UFO) y por Roslyn Parson de la Manchester UFO Research Association.

Los testigos -relatan los citados especialistas ingleses- habían exigido anonimato. Con el paso del tiempo, sin embargo, nos dieron autorización para publicar sus nombres. Por esta razón hemos bautizado el caso como «la película de John Flattley». En total hubo seis testigos: el señor y la señora Terry Hayes y su hija y el matrimonio Fattley y su hija. Ambas parejas son de mediana edad y las muchachas, adolescentes. Las familias son muy amigas, y ambas proceden de Cheshire, donde los esposos desarrollan trabajos de responsabilidad.

A mediados de octubre de 1977 los seis amigos viajaban hacia el sur hacia Stonehenge, donde John Flattley pretendía hacer una película documental, corta, sobre el monumento y su mística. Sin embargo, éste se consideraba el propósito secundario, al ser su intención principal disfrutar unos días de vacaciones huyendo de las presiones de la vida moderna y gozar de la paz del campo.

El grupo se dirigía a Wiltshire en una caravana que había alquilado para este propósito. Al llegar, la tarde del domingo 16 de octubre de 1977, buscaron un sitio adecuado para acampar. Al no encontrarlo les aconsejaron que probaran en un terreno comunal cerca de una carretera secundaria próxima al monumento. Permanecieron allí durante los siguientes días con el panorama de las gigantescas piedras y el fondo agreste ante ellos.

Cuando nos entrevistamos con los testigos en marzo de 1978, la familia Flattley nos proyectó la película y nos contó la historia. Al principio, se nos dijo que los acontecimientos que estábamos a punto de ver habían ocurrido en tres anocheceres. Desde entonces los testigos han reconsiderado los datos disponibles y han llegado a la conclusión de que la mayoría (si no la totalidad) del acontecimiento tuvo lugar al anochecer del martes, 18 de octubre de 1977, entre las 6.20 y las 9.30 de la tarde B.S.T. (es decir G.M.T. +1 hora). Este cambio de testimonio es aceptado por John Flattley solamente porque todos los demás testigos están seguros de que es correcto, y se trata de una discrepancia que los autores encuentran difícil de explicar. Aparte de esto, deberá tener en cuenta  que sólo los testigos se sienten seguros sobre los detalles básicos. Aun así, la confusión sobre si se trataba de una noche o de tres resultaba muy difícil de comprender... Consideramos que el lector deberá tener este punto presente.

Los hechos

A primeras horas del anochecer del 18 de octubre las familias estaban dedicándose a las diversas tareas de recogida después de la cena, y atendiendo un fuego de campamentos. John observó una luz de color naranja en el cielo a cierta distancia de ellos. El grupo estuvo intrigado y pensativo durante unos pocos minutos cuando apareció otra luz similar. Ambas luces fueron visibles durante un tiempo no superior a unos pocos segundos antes de desvanecerse.

Al parecer la segunda luz, John Flattley tomó la cámara y filmó el segundo o dos segundos finales. Todavía intrigados, los seis comenzaron a observar el cielo en busca de luces. Cada pocos minutos aparecía una. En total observaron de 15 a 18 durante el período de tres horas.

Las luces aparecían como esferas doradas, con un borde ligeramente difuso. Su tamaño angular era aparentemente bastante pequeño, y cuando se observan en diapositivas fijas son todavía más pequeñas que cuando se mueven (véanse las figuras adjuntas que, por supuesto, pierden definición respecto a la película original). No se observaron diferencias en las luces, aunque Terry Hayes las vio en una ocasión a través de un telescopio. La única característica posible (observada solamente cuando más adelante la película fue visionada por un físico atmosférico) es una difusión de color amarillo tendiendo siempre hacia el borde de la derecha. Según puede observarse en la película, las luces titilan o «palpitan», pero sin configuración aparente.

En general, los movimientos de los objetos eran de dos clases. O se movían hacia los testigos, y seguidamente serpenteaban suavemente antes de desaparecer, o se decía que habían aparecido «del aire tenue» y se habían mantenido casi fijos antes de «extinguirse». Se dijo que una o dos de las luces ascendieron verticalmente en el cielo antes de desaparecer. Este comentario fue hecho por John Flattley en nuestra presencia, en un programa de televisión, y fue confirmado posteriormente. Sin embargo, las secuencias filmadas (de aproximadamente 3 minutos) muestran solamente movimientos limitados.

La mayoría de las luces fue vista en grupos; en ocasiones de solamente dos, pero en otras hasta de siete u ocho a la vez. Ocasionalmente, se vieron también luces solas. Se dice que un grupo tenía formación en «V». Este grupo fue filmado, pero el carrete de película se acabó antes de que se completara la formación. Por lo tanto, la película muestra alineamiento aparente de una formación en «V» parcial. La duración de los fenómenos ha resultado difícil de calcular. Esto es desafortunado porque en muchos aspectos es la información más importante relacionada con el caso. Tenemos poca duda de que estamos hablando sobre un tiempo no superior a segundos en la mayoría de los casos, aunque una o dos luces pueden haber estado presentes durante un minuto o más. Cuando se nos enseñó originalmente la película, la familia Flattley afirmó que un objeto revoloteó durante aproximadamente 40 minutos. Esto fue difundido mucho en la prensa y por televisión y radio y nunca fue refutado por los testigos. Sin embargo, ahora han reconsiderado los hechos y dicen que probablemente era una exageración. Por supuesto es bien sabido que los testigos tienden a sobreestimar las duraciones, y en este caso ha resultado prácticamente imposible obtener un cálculo significativo. En total, consideramos que la duración podría haber sido de unos diez minutos, pero pensamos que es seguro suponer «varios» minutos.

Los efectos

Poco antes de observar la primera luz, el grupo había conectado un aparato de televisión a pilas. Después de un rato, la imagen desapareció totalmente, como si las pilas se hubieran agotado. Intentaron ponerla en funcionamiento de nuevo, pero sin éxito. Seguidamente se «materializó» la primera de las luces. Los testigos se distrajeron obviamente y de hecho desconectaron el aparato de televisión durante los acontecimientos. En la medida que hemos podido comprobar, el aparato no fue utilizado de nuevo durante su estancia, pero a su vuelta a casa fue conectado y se comprobó que funcionaba con bastante normalidad. Se dejó que funcionara sin conectar a la red y las pilas duraron como si estuvieran totalmente cargadas.

Más tarde, mientras los objetos estaban siendo observados, las dos chicas estaban jugando con transmisores-receptores de radio accionados por pilas que tenían una pequeña brújula en la base. No hubo efecto en la transmisión ni en la recepción, pero las chicas dicen que cuando estaban a la vista las luces las agujas de las brújulas se desviaban, oscilando con bastante violencia.

Las implicaciones de estos informes son que el fenómeno llevaba aparejado un campo electromagnético. En un momento determinado Terry Hayes trató de aproximarse más a los objetos y aunque no resulta claro hasta qué punto, parece que recorrió bastante distancia. Los otros testigos permanecieron donde estaban observando un objeto que describieron como de tamaño parecido al de un balón de playa.

En el viaje de vuelta, Terry comentó que no se encontraba bien. Un par de semanas después de volver a casa su médico decidió hacerle un reconocimiento. Fue ingresado en el hospital, donde estuvo varios días sufriendo de «sarpullido severo», que más adelante desapareció totalmente.

Ha habido muchos comentarios sobre este sarpullido. Y en realidad nosotros sabemos más sobre ello de lo que podemos escribir aquí. Terry Hayes ha deseado casi que se evite el tema, y ha asegurado que toda la referencia al mismo fue suprimida del programa de televisión. Todo lo que nos permitirá informar por ahora es una afirmación de él mismo: «... se están haciendo todavía estudios sobre la naturaleza del sarpullido, que por ahora sigue siendo un misterio.»

John Flattley atestigua que una mañana (después de ver los objetos el anochecer anterior) tuvo un dolor de cabeza fuerte después de un chubasco. A las 2.00 de la madrugada, al no poder conciliar el sueño, salió de la tienda en que él y Terry estaban durmiendo y dio un paseo para respirar el aire refrescante que sigue con frecuencia a un chubasco.

Un extraño bulto

Estaba caminando por el sendero adyacente a la tienda y a la caravana cuando el haz de su linterna iluminó un bulto oscuro del tamaño del lomo de una vaca. Estaba en un campo directamente delante de las piedras megalíticas. Dice que era como un bulto cubierto con una lona. No recordó haber visto nada en el campo a la luz del día y no se dejaba que allí pastaran animales. Quedó intrigado, pero volvió al campamento.

Sin embargo, la «cosa» siguió preocupándole y no podía dejar de preguntarse: «¿Habré visto realmente esa cosa como una babosa?» Retrocedió unos pasos hacia el campo y proyectó el haz de su linterna donde había estado la «cosa», pero se había ido. A la mañana siguiente no había señales de la misma, ni ninguna indicación de que hubiera habido allí algo; por ejemplo no había áreas secas en la hierba húmeda. Siguió intrigado, pero seguro de que había visto algo. No obstante, prefiere que solamente relatemos esto de pasada.

Un hecho final puede ser bastante significativo. Cuando la formación de luces era visible brilló sobre ella un haz de proyector de intensidad considerable. El origen era desconocido, y a cierta distancia pasado el horizonte. El haz no exploraba el cielo sino «miraba» directamente al grupo de objetos. Cuando el haz alcanzó  la formación, los testigos dicen que los siete u ocho objetos reaccionaron rompiendo la formación y desapareciendo bruscamente.

La película

Como se ha mencionado, parte del testimonio fue confirmado por unos tres minutos de película en color de 8mm. La película se hizo utilizando una cámara Canon AZ10,14 E con objetivo zoom de 7 mm-70 mm f/1.4. Es un tipo de cámara bastante avanzado y los testigos habían tenido varias horas de experiencia con la misma.

Se utilizaron dos tipos de película: Kodachrome 40, que esa película para luz diurna normal, que constituyó la mayoría del material. También se utilizó película Ektachrome 160, en condiciones de poca luz. En total solamente se habían empleado unos pocos minutos de esta película porque, según indicó, la película sobre Stonehenge era solamente un factor secundario en su visita.

Las secuencias en la película Kodachrome 40 muestran una, dos, tres y cuatro luces en diversas combinaciones y movimientos. Se mueven a través de la imagen suavemente y desaparecen en ocasiones mientras la película todavía está en marcha. Se ven varias que aparecen repentinamente y una o dos se mueven en espiral, girando una alrededor de la otra. Hay varias ya cuando comienza la toma y presumiblemente continúan después de terminarla. Esto permite deducir una duración mínima de aproximadamente 30 segundos.

Los objetos se ven como siluetas contra un fondo completamente oscurecido. Esto se debe a que las condiciones del crepúsculo y la noche proporcionan luz insuficiente para registrar otra cosa que no sean objetos brillantes.

Sin embargo, la película Ektachrome 160 es más útil porque en algunas tomas es visible el detalle del paisaje. John Flattley se dio cuenta mientras filmaba de la necesidad de incluir el fondo por razones de perspectiva, y por consiguiente tenemos muchas más secuencias que sirven de evidencia en el registro. Esta película se utilizó solamente en las primeras tomas al anochecer.

En esta película con poca luz solamente son visibles objetos individuales en cada toma, pero se proporciona una impresión clara de la cola de color naranja en las tinieblas brumosas. Durante la secuencia, las luces dan la impresión de que se mueven horizontalmente con relación a la cámara y también parecen disminuir de velocidad y pararse durante un período de varios segundos. Sin embargo, debe ponerse énfasis en que éstas son solamente impresiones aunque los testigos afirman que su observación visual apoya este punto de vista. Deberá tenerse en cuenta que el zoom produjo, en una toma, el efecto de que el objeto se estaba elevando y moviéndose con rapidez hacia la cámara. Por consiguiente, no puede haber confirmación sobre lo que hacen realmente los objetos de la película sin un análisis exhaustivo.

Deberá añadirse que en todo momento el comportamiento de las «luces» es suave y, en general, se mueven con mucha lentitud, como si se tratara de algo arrastrado por el viento.

La película ha sido examinada detenidamente por analistas de Kodak Company en sus laboratorios de Hemel Hempstead. Les estamos agradecidos por la cantidad de trabajo que han realizado. Han excluido los fallos químicos y defectos de revelado de cualquier clase. También están confiados en que las imágenes excluyen falsificaciones de cualquier tipo. Consideraron varias posibilidades pero no encontraron evidencia alguna.

Adicionalmente estudiaron varias posibles explicaciones, tales como imágenes de rayos láser y faros de automóviles reflejados en nubes bajas, pero pudieron rechazarlas con confianza. Su opinión final fue que la película es genuina; el color es muy parecido al que tenían realmente, y muestra una secuencia de objetos alumbrados que estaban presentes realmente en el cielo en el momento en que se tomó la película.

Conclusiones

La película sólo llamó la atención de los investigadores después de la serie sobre ovnis del Daily Express, cuando John Flattley telefoneó al Express para decir que había tenido cierta evidencia en lo que ellos pudieran estar interesados.

Había solamente una o dos explicaciones plausibles que salieron a la superficie en la investigación. Una de las soluciones (defendida por el escritor científico Ian Ridpath) era que la película mostraba un fenómeno atmosférico conocido por el nombre de «relámpago en bola». Esto fue rechazado pronto por la mayoría de las personas, debido a los parámetros de los objetos (tales como tamaños, duración y repetibilidad), que quedaban fuera de los límites conocidos del fenómeno del «relámpago en bola».

Otra idea fue que los objetos eran en realidad bengalas. Personas que las habían visto dijeron que la película mostraba objetos que eran muy similares.

Naturalmente consideramos que esta explicación, pero la desechamos por diversas razones. La película no parece mostrar bengalas. El color «naranja» del que fuimos informados no se utiliza para bengalas militares y el comportamiento de los objetos, a primera vista, no era consistente con la caída lenta, de corta duración, de una bengala. La película para poca luz no muestra indicio alguno de estelas de humo, ni de ninguna sustancia detrás de las luces, por ejemplo un paracaídas. Además, el propósito de una bengala -iluminar- no era satisfecho por ninguno de los objetos. Fuentes militares del área de Stonehenge vieron la película y nos habían notificado «de forma reservada», que no consideraban que la explicación probable fuera «bengalas». Esto era todo, además del testimonio de los testigos que argumentaban insistentemente contra la hipótesis de las bengalas.

Un año después

Tras ver los fotogramas de dicha película inglesa y de leer los comentarios de los investigadores, he quedado sorprendido al comprobar el gran parecido de estas «luces» solitarias y en formación con otros misteriosos objetos luminosos no identificados, que fueron filmados en 1978 en plena ciudad de Zaragoza. Creo que los testigos de Stonehenge, así como todos aquellos que creyeron en la autenticidad del documento filmado en octubre de 1977, se sentirían complacidos al conocer y ver este nuevo testimonio ovni y que ofrezco en primicia en próximos capítulos.

 

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