1977

Ovni «medusa» sobre la URSS

El día 22 de septiembre de 1977, la agencia oficial de noticias Tass, de la Unión Soviética, sorprendía a medio mundo con una información muy poco frecuente en aquellas latitudes.

«Los vecinos de Petrozavodsk -rezaba el teletipo- han observado con gran asombro cómo una "estrella" con forma de "medusa" se acercó lentamente hacia la ciudad, "despidiendo una multitud de rayos muy finos que crearon una imagen como de lluvia".

»La "medusa" se convirtió a continuación en un semicírculo luminoso, desplazándose hacia el lago Onega. Según los numerosos testigos, la observación del extraño fenómeno duró entre diez y doce minutos. Con posterioridad circularon rumores sobre la existencia de misteriosos orificios en los cristales de las ventanas de Petrozavodsk, ocasionados, al parecer, por los rayos luminosos que habían lanzado la "medusa".»

Del ovni «medusa» se desprendieron haces de luz. El suceso tuvo tal repercusión en la URSS que el periódico oficial Pravda se hizo amplio eco del mismo en su edición del 22 de septiembre de 1978, justamente un año después. La «medusa» se transformó en un semicírculo luminoso y empezó a moverse hacia el lago Onega. Y circularon rumores sobre rayos disparados por el ovni, que habían abierto orificios en las ventanas de la ciudad de Petrozavodsk. En el grabado, uno de estos impactos.

El hecho fue registrado hacia las cuatro de la madrugada. Petrozavodsk es la capital de la República Soviética de Karelia, en la URSS, muy cerca de la frontera con Finlandia.

No se tienen demasiados datos sobre este caso. En la Unión Soviética, como ya he mencionado con anterioridad, el tema ovni permanece bajo el más riguroso secreto y resulta muy difícil extraer información de los círculos militares y oficiales. A pesar de ello, y quizá por lo anormal del objeto, las autoridades soviéticas «consintieron» en su difusión. Una «anormalidad», dicho sea de paso, que no resulta tal para cualquier investigador occidental del tema ovni. Objetos con forma de «medusa» han sido y siguen siendo vistos en todo el mundo.

Al conocer el caso de Petrozavodsk, uno de los expertos de la NASA, James Oberg, afirmó que «podía tratarse de los restos del satélite espía Cosmos-955». La hipótesis no parece muy sólida, si tenemos en cuenta que los testigos aseguraron haber contemplado el objeto por espacio de 10 a 12 minutos, con un cambio de forma y un posterior alejamiento hacia el lago Onega. Ningún satélite o cohete puede permanecer tanto tiempo estático en el espacio y mucho menos cambiar de forma y -en lugar de caer a tierra- seguir en vuelo horizontal...

A veces, las «excusas» y «explicaciones» que buscan los negativistas e incrédulos resultan mucho más fantásticas que los propios ovnis.

Dos días antes -el 20 de septiembre-, otro objeto volador no identificado era visto y fotografiado en los cielos nocturnos de Leningrado, también en la Unión Soviética. El fotógrafo, P. Ignatov, y los testigos lo describieron como una gran «medusa» de luz, con una esfera en el centro.

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