1978

Navarra: «récord» mundial de aproximación a un ovni

     En el mes de agosto de 1978 se produjo en mi querida tierra natal -Navarra- un suceso que, a la vista de cuanto llevo investigado y de lo que puede apreciarse en este informe sobre fotos de ovnis de todo el mundo, bien puedo calificar de «único».

 

Un navarro tan audaz como sincero tuvo el coraje y la sangre fría de detener el vehículo en el que circulaba por la carretera de Arguedas a Tudela y aproximarse a un objeto luminoso. Pero la cosa no quedó ahí...

 

Francisco Azagra Soria, de profesión industrial, me describió lo sucedido en los siguientes términos:

 

-No recuerdo muy bien las fechas, pero fue hacia el 15 de agosto. El pueblo de Arguedas estaba en fiestas y mi sobrino y su primo habían ido a divertirse un poco. Yo no les acompañaba en aquella ocasión. Ni tampoco en la segunda vez que les «salió» el ovni...

 

-¿Es qué hubo dos «encuentros»?

 

-Sí, verás. La primera noche, hacia la una o una y media de la madrugada, los dos jóvenes montaron en el coche, un Taunus, y enfilaron la gran recta de Arguedas. Ese tramo, como sabes, tiene 16 kilómetros y es perfectamente rectilíneo.

 

-Sí, lo conozco...

 

-Pues bien, cuando habían recorrido tres o cuatro kilómetros les salió una luz muy rara. Los muchachos se asustaron y aceleraron a todo lo que daba el automóvil. Pero la luz les siguió siempre a la misma velocidad. Marchaba por detrás y como a unos 40 o 50 metros. Si reducían, la «luz» aminoraba también su marcha. Si aceleraban, la «cosa» aquella hacía lo propio... Total, que llegaron al pueblo muy atemorizados. Mi sobrino tenía entonces 19 años y estudiaba para arquitecto en Bruselas. Es un joven muy culto y no se asusta con facilidad.

La segunda noche

-Al día siguiente volvieron a Arguedas. Y al abandonar el pueblo y entrar en la misma recta, la «bola de luz» salió nuevamente y se colocó junto al coche. El miedo de los chicos debió ser grande. El objeto, según me contaron, se comportó de la misma forma que la noche anterior.

-¿Qué hora era?

-Las doce y media de la noche.

Paco Azagra Soria, el fotógrafo que más cerca ha estado de un ovni.

La tercera noche

     Los testigos. relataron a Paco Azagra este segundo «tropiezo» con la «luz». Y fue entonces cuando el navarro tomó la decisión de acompañar a su sobrino y al primo de éste.

 

Azagra Soria, como digo, es hombre decidido que no se arruga con facilidad. Tomaron una cámara fotográfica -una Kodak Instamatic- y acudieron a Arguedas.

 

Y también hacia las doce y media de esa noche, los tres navarros se pusieron en camino. Conducía, como siempre, el sobrino de Francisco. La oscuridad era total cuando penetraron en la mencionada recta.

 

Y ocurrió por tercera vez: un objeto luminoso se presentó por detrás del automóvil...

 

-Era como un círculo de color rojo -prosiguió Azagra- que flotaba sobre la carretera. Mi sobrino aceleró al verlo, pero la «luz» nos seguía a la misma velocidad que marcaba el cuentakilómetros.

-¿A qué distancia?

-Se fue aproximando poco a poco y debió llegar a unos 60 metros.

Los dos jóvenes siguieron acelerando, presas del lógico nerviosismo. Pero Paco Azagra no estaba dispuesto a perder aquella oportunidad. Y obligó a su sobrino a que detuviera el Taunus .

 

-Tuve que gritarle -añadió Paco- porque no parecía muy dispuesto a parar...

-¿Y qué hiciste?

-Una vez orillado el coche tomé la máquina fotográfica y salí del turismo. El objeto se había situado detrás del coche, también junto a la cuneta. Estaba quieto y como a 1,50 o 1,70 metros del suelo. Era una luz muy intensa. Al principio, cuando caminé hacia ella, tenía una tonalidad blanquecina. Después fue cambiando al anaranjado.

-¿Retrocedió la «luz»?

-En ningún momento. Parecía «esperarme»...

-¿Y a qué distancia llegaste?

-No sé... Quizá a unos 10 metros. Era una especie de bola o esfera de medio metro de diámetro, aproximadamente. Y salían como rayos...

-A esa distancia escucharías algún ruido...

-Nada. El silencio era completo.

Y Paco Azagra, sin inmutarse, se llevó la cámara a los ojos y disparó. Pero, al intentar pasar la película, el navarro no acertó con el mecanismo.

-La cámara no era mía y, por miedo a estropearla, regresé hasta el Taunus y le pedí a mi sobrino que pasara la película. Así lo hizo y yo volví hasta el objeto. Y le hice la segunda foto.

-¿Se produjo algún cambio en esta nueva toma?

-Creo que la «bola» luminosa se había retirado un poco. Yo me acerqué algo más, aunque no sabría decirte a qué distancia se situó la «luz».

Al examinar las copias -puesto que los negativos se encuentran en Bruselas, en poder del sobrino- se observa, efectivamente, un cierto distanciamiento de la «luz». Un árbol situado a la izquierda del ovni sirve de referencia para calcular estas medidas.

Una vez hecha la segunda foto, Paco Azagra, con la misma tranquilidad, regresó al vehículo y se alejaron rumbo a Tudela. Y allí quedó el ovni.

-Poco antes de marchar -añadió el testigo-, pasó un camión con dirección a Tudela y también un coche en sentido contrario. Ambos tuvieron que ver la luz. Pero ninguno se detuvo.

     La película fue revelada en la misma ciudad de Tudela.

    

     -Me acuerdo -comentó Paco- de que tuve que insistirle tres veces al fotógrafo para que me hiciera las copias de estas fotos. Me decía que allí no había salido nada...

 

 

El ovni -posiblemente una «bola de fuego»- en plena carretera de Arguedas a Tudela, en la provincia de Navarra. A la izquierda del pequeño y luminoso objeto se aprecia un árbol. A la derecha, y por detrás del ovni, una señal de tráfico iluminada por el resplandor del flash. «Del objeto -comentó el testigo- salían rayos de luz.»

 

Aunque los negativos, como decía anteriormente, no han sido estudiados aún, creo que la honradez y honestidad del fotógrafo son tales que las fotografías pueden darse por buenas sin más. No he descartado, sin embargo, el correspondiente análisis de los mismos porque, entre otras razones, es muy posible que al disponer de dichos originales, las copias e investigaciones que se hagan arrojarán nuevos e interesantes detalles sobre el ovni.

 

Por las características proporcionadas por los testigos, y a juzgar por la imagen que aparece en las fotografías, la esfera de luz parece ser un «foo-figther» o «bola de fuego». Un ovni casi siempre de pequeñas dimensiones, no tripulado, y que pudiera tener la misión de inspeccionar o explorar zonas o lugares donde no llegan las naves más grandes.

 

Y decía que estamos ante un caso «único» en la ufología mundial porque apenas si existen fotografías de «foo-fígthers» y mucho menos a 10 metros de distancia.

 

Ni siquiera en el célebre caso francés de Uzes, investigado por el grupo Verónica, estuvo el ovni tan cerca del testigo como en esta ocasión. Como ya hemos visto al relatar dicho encuentro, el protagonista -Christophe Femández- tomó una de sus fotografías a 23 metros de la «bola» luminosa.

 

En el caso navarro, Francisco Azagra «batió» ese récord.

 

© www.jjbenitez.com